Editorial
El Mundo, Medellín
Febrero 11 de 2010
También dentro de Unasur, Colombia está firme en su apoyo al sufrido pueblo haitiano.
Quién iba a pensar que la solidaridad de la Unión Sudamericana de Naciones con la devastada Haití pudiera llegar a ser un buen motivo para que ese grupo superara las desavenencias y la crispación de anteriores reuniones; para que el aporte de Colombia se pudiera apreciar en su verdadera dimensión, sin la injusta condición de reo por el ‘crimen’ de usar su soberanía para firmar un acuerdo militar con EEUU. Y, en fin, para que – al margen de sus deliberaciones sobre la ayuda al país caribeño – se pudiera dar un encuentro personal entre los presidentes Rafael Correa y Álvaro Uribe que, según pudo percibirlo nuestra enviada especial, la editora general Irene Gaviria, estuvo caracterizado por la distensión, la cordialidad y la voluntad expresa de ambos mandatarios de avanzar prontamente hacia la completa normalización de las relaciones diplomáticas, rotas hace casi dos años y reanudadas hace apenas tres meses a nivel de encargados de negocios.
Después del almuerzo que ofreció el anfitrión en el palacio de Carondelet para los cuatro presidentes asistentes – además del colombiano, los mandatarios de Paraguay Fernando Lugo, de Perú Alan García y de Haití René Preval – Correa y Uribe se estrecharon la mano y dialogaron algo más de 10 minutos, de manera informal. Más tarde, luego de que se leyera la declaración final, llamada “La Decisión de Quito”, sobre los términos de la ayuda acordada, los dos mandatarios volvieron a encontrarse, se dieron un cordial abrazo y Uribe se despidió diciendo: “Muchas gracias, presidente Rafael”.
Parco en sus palabras y fiel a su consigna de “prudencia suma” en el manejo de las relaciones con los vecinos, el presidente Uribe hizo apenas un breve comentario a los periodistas que lo acompañaban, en el sentido de que “fue un encuentro positivo. Creo que contribuye a entender que las relaciones entre nuestros dos pueblos son relaciones de hermandad irrompibles”, y luego anticipó la noticia de que habrá una reunión bilateral con el presidente Correa en el marco de la Cumbre del Grupo de Río, que tendrá lugar en Cancún, Méjico, los días 22 y 23 del presente mes. El hermoso balneario nos parece un escenario muy favorable para Colombia, pues tenemos con el presidente de Méjico mucho más empatía que el ecuatoriano, y el presidente Correa debe estar en plan de ir a demostrar allí que está muy agradecido con la acogida que recibió su iniciativa, en particular de Colombia, de comprometer a Unasur en una ayuda concreta e importante a Haití, tras una cumbre extraordinaria con notables ausencias, empezando por la del otrora ‘generoso’ magnate petrolero, acosado en su país por las siete plagas.
Al término de la cumbre, en la rueda de prensa que ofreció conjuntamente con el presidente Preval, no podía faltar la pregunta sobre el conflicto con Colombia, a lo que el presidente Correa respondió lacónicamente que “lo que más conviene es normalizar lo más rápido las relaciones, para lo cual ya se han dado pasos importantes”. También manifestó “si (el presidente Uribe) hubiese venido el 2 de marzo (del 2008) se lo habría tratado con el mismo respeto y gentileza”, aun cuando no dejó de traslucir cierto grado de resentimiento todavía por el ataque de Colombia al campamento de ‘Raúl Reyes’, cuando dijo que “No podemos tener alzheimer social... Se defendió al país con dignidad y se hizo lo que se tuvo que hacer”. Nosotros pensamos que Colombia también hizo lo que tenía que hacer y... ¡santas Pascuas! Reconfortan, por lo demás, como pudo comprobarlo nuestra enviada, las expresiones de cariño y admiración por el presidente Uribe, a quien, a la salida del palacio presidencial, lo recibieron varios cientos de personas, agitando banderas del Ecuador y de Colombia y mostrando carteles en que reclamaban “reconciliación” entre los dos pueblos. El presidente se bajó del vehículo y saludó de mano a muchos de los manifestantes, al mejor estilo de sus consejos comunales.
Con respecto a “La Decisión de Quito” habría que decir que, a diferencia de la retórica y la colección de buenas intenciones que suelen caracterizar las declaraciones finales de las ‘cumbres’, ésta contiene compromisos muy concretos, algunos, si se quiere, ambiciosos, pero todos realizables en el contexto de la ayuda multinacional, encaminada no sólo a la atención de las necesidades urgentes e inmediatas de los sobrevivientes sino a la reconstrucción de la infraestructura, los servicios y la economía de Haití. Un punto de partida fundamental, y en el que fue muy enfático el presidente colombiano durante su discurso ante el pleno de Unasur, es que todo lo que se haga por ayudar a Haití cuente siempre con el beneplácito de su gobierno, para que no se entienda como una intromisión o un irrespeto a su soberanía y, además, que toda cooperación sea sin contraprestaciones.
Los frentes prioritarios, según lo solicitado por el presidente Preval, son infraestructura y energía, agricultura y salud. El bloque se comprometió a crear un Fondo para financiar los equipos sectoriales que llevarán adelante las acciones en los tres frentes, en principio de 100 millones de dólares, con aportes de los países según sus capacidades, y complementado con un crédito del BID – cuyo presidente, el doctor Moreno, allí presente, encontró viable – de hasta 200 millones de dólares, de largo plazo, al menor interés, que será garantizado y asumido por los países de la Unasur. Aparte de eso, cada país se comprometió con aquello en que es fuerte. Por ejemplo, Argentina y Uruguay ofrecieron sus conocimientos en agricultura, y Colombia y Perú sus experiencias en atención de desastres. Y en verdad que tenemos mucho que aportar, como recordó el presidente Uribe, con la exitosa experiencia del Forec, a cuyo cargo estuvo la reconstrucción del Eje Cafetero, destruido por el terremoto de 1999.
Colombia está, pues, firme en su apoyo al sufrido pueblo haitiano.
1 comentario:
Para no cometer papelones promocionanado al cura Fernando Lugo, les sugiero informarse en:
http://luisaguerowagner.zoomblog.com
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