Jaime Restrepo Cuartas*
http://www.jaimerestrepocuartas.net/
Febrero 9 de 2010
La salud está enferma, pregonan muchos y no hay que ser agoreros de la fatalidad ni enemigos del gobierno, para reconocer que es cierto. Sin embargo, los males tienen remedio. Esto no es un problema nuevo, lleva mucho tiempo. Se han intentado varias fórmulas con mejorías sintomáticas, pero se van a requerir varios tratamientos y novedosas intervenciones, para poder decir que el pronóstico es favorable y que la recuperación será una realidad.
La Ley 100 de 1993 fue como colocar al paciente colombiano en cuidados intensivos. Con esta receta se aumentó la cobertura de 12 millones de ciudadanos en el año 1993 a 41 millones en el 2009. Y se introdujo un elemento que pocos países tienen y que a más de ser un verdadero paliativo, induce al afecto por el ser humano con base en la solidaridad. De los 41 millones hoy atendidos en el sistema, 23 hacen parte del régimen subsidiado, o sea que se benefician con los aportes de quienes contribuyen con sus recursos.
La Ley 1122 de 2007, después de 14 años de un arsenal terapéutico novedoso y difícil de instaurar, pareció la panacea, porque creo la Comisión de Regulación en Salud, CRES, para administrar con mejor tino el sistema de salud; introdujo con fuerza la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades; mejoró el flujo de recursos a los hospitales; le dio herramientas a la Superintendencia Nacional de Salud para controlar la corrupción, e incorporó correcciones al tema de la atención de urgencias y al exceso de tutelas, introducidas éstas para poder recibir la atención en salud, en muchos casos en los que parecía imposible.
Pero, la Ley 1122 no se cumple. Es una Ley de papel. La CRES se creó año y medio después de la sanción presidencial, prolongando las utilidades de las EPS, y apenas ahora expide las primeras reglamentaciones. Las EPS no han asumido con responsabilidad los temas de promoción de la salud y prevención de las enfermedades, la Superintendencia Nacional de Salud tiene herramientas pero no dispone de recursos para cumplir su labor; las urgencias sólo se atienden, en muchas regiones, si la persona tiene carnet del SISBEN o de cualquier EPS que ofrezca garantías sobre los pagos, o si aporta los recursos alternativos, y las tutelas continúan a granel.
Existe un déficit enorme, cuyas causas son en su orden, a nuestro modo de ver: la corrupción, las tutelas, las decisiones de la Corte Constitucional al igualar el POS de los dos regímenes, y la mala administración del sistema en general y de las instituciones de salud en particular. Todas ellas se hubieran podido mejorar si se aplicara con responsabilidad la Ley 1122. Los decretos del Gobierno al establecer la emergencia social, pretenden ser la operación de urgencias, “in extremis”, que el régimen requiere, pero…
Si no se tiene la suficiente experiencia en cirugías de alto riesgo, se deberían tener en cuenta a los expertos, y ni siquiera se pensó que esto fuera necesario. Los decretos vulneran a los actores más sacrificados del sistema: los profesionales de la salud, al decidir que si no formulan lo que está en el POS podrían ser sancionados; los decretos expedidos deterioran el POS porque hasta el momento los médicos podían certificar las necesidades de medicamentos, exámenes o procedimientos en casos excepcionales no contenidos en el POS, y con ese visto bueno, las EPS autorizaban y pagaban la atención; pero lo que se busca ahora es que se paguen con las cesantías o los fondos de pensiones.
El Presidente Uribe ha entrado a terciar en el asunto y viene llegando a acuerdos con las asociaciones de profesionales de la salud y con la ciudadanía. Ojalá se clarifique la facultad autónoma que deben tener los profesionales de la salud y que el POS no sea recortado. Ojalá se tengan en cuenta los actores del sistema y luchemos todos por la cobertura total con calidad. Ojalá derrotemos la corrupción y corrijamos los errores que han llevado a que los hospitales sigan sin recursos y a que los Alcaldes los utilicen como botín político.
En el Senado de la República estaremos defendiendo nuestra línea de trabajo, tratando de que la salud salga de cuidados intensivos, se recupere plenamente y sea una de las principales fuente de bienestar para los ciudadanos de Colombia. Como debe ser.
* Médico. Representante a la Cámara y actual candidato al Senado por el Partido de la U.
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