viernes, 12 de febrero de 2010

Nuestra coincidencia con el WP

Editorial

El Mundo, Medellín

Febrero 12 de 2010

Sugerimos respetuosamente a nuestra Cancillería que tome la bandera de la candidatura del Nobel de Paz, Óscar Arias

Nos complace mucho coincidir editorialmente con The Washington Post en que el señor José Miguel Insulza no merece ser premiado con la reelección como Secretario General de la OEA. Aparte de esa coincidencia, inclusive en la fecha en que la formulamos, que fue el miércoles pasado, en nuestro editorial “¡En buenas manos… y algo más!”, nosotros fuimos más lejos al expresar nuestra convicción de que con el triunfo de la señora Laura Chinchilla, Costa Rica no sólo quedaba en las mejores manos sino que podía presentar ante la comunidad americana, en la persona del ex presidente y Premio Nobel de Paz, Óscar Arias, un excelente candidato para reemplazar al ex ministro chileno.

El punto de partida del editorialista es que, desde su fundación en 1948, la Organización de Estados Americanos definió como sus dos objetivos fundamentales “fortalecer la paz y la seguridad” y “consolidar y promover la democracia representativa”, y en este segundo frente está fallando gravemente. Afirma que, a pesar de la aprobación en 2001 de la “Carta Democrática”, la OEA “ha hecho poco durante los últimos cinco años – justo los del mandato del señor Insulza – para detener lo que ha sido una constante erosión del sistema de elecciones libres, prensa libre y libertad de reunión en América Latina”. Cita, por ejemplo, el caso de Honduras. Dice que cuando Zelaya fue detenido y enviado al exilio, la OEA “se mostró muy agresiva pero torpe, y terminó haciendo más difícil el logro de una salida democrática” a la crisis de ese país. Luego alude a que hay “países donde la democracia ha sido sistemáticamente desmantelada por una nueva generación de líderes autoritarios, incluyendo a Venezuela y Nicaragua, y la OEA no ha actuado en absoluto”. Para el Washington Post, el responsable directo de esa “disfunción” es su secretario José Miguel Insulza, “un socialista chileno al que no le ha dado vergüenza servir a los intereses de los líderes de izquierda en la región, en actitud que con frecuencia ha significado ignorar la Carta Democrática”.

Estamos completamente de acuerdo en que una grave violación a la Carta Democrática por parte del régimen chavista es su persecución cada vez más descarada y violenta contra sus opositores, incluso elegidos popularmente, como el alcalde de Caracas y los gobernadores de algunos estados fronterizos con Colombia, a los que “se les despoja del poder y se les compromete en investigaciones penales – anota el WP - y el Sr. Insulza se niega a intervenir, alegando que la OEA no puede involucrarse en cuestiones de orden interno de los Estados miembros. Sin embargo, cuando el izquierdista presidente de Honduras, Manuel Zelaya, trató de cambiar el orden interno de su propio país ilegalmente, con la promoción de un referéndum constitucional para reelegirse, el señor Insulza lo apoyó, incluso ofreciendo enviar observadores”.

El editorialista sugiere al presidente Obama otro argumento poderoso para promover su propio candidato y es el hecho de que Estados Unidos aporta el 60% de la financiación - US$ 47 millones en 2009 – y por ello “debe tener un interés primordial en la sustitución por alguien que defienda la democracia”. Insiste en que “un candidato respaldado por EEUU este año, seguramente provocaría retroceso de la influencia en la región de Chávez y sus aliados”, y en que “la resistencia potencial a Insulza está creciendo. Panamá, Colombia, Canadá y México podrían ser aliados en la búsqueda de una alternativa. Incluso el nuevo presidente centro derechista de Chile – Sebastián Piñera – se ha negado hasta ahora a apoyar a su compatriota”. Esta última circunstancia ha cambiado, aunque algo subsiste, pues leímos en La Tercera, de Santiago de Chile, que el presidente electo condiciona el respaldo de su gobierno a la candidatura de Insulza, lanzada por su antecesora, la señora Bachelet, desde septiembre pasado, a que, primero, apoye los cambios que va a proponer su Gobierno para fortalecer la Carta Democrática de la OEA, y, la más perentoria, que el ex ministro socialista deje de involucrarse en la política interna del país, algo que hizo descaradamente en la reciente campaña y por lo que Insulza ha sido fuertemente criticado, dentro y fuera de Chile, dado que viola el expreso mandato de los Estatutos de la organización que prohíben a sus representantes participar en la política de los Estados miembros.

Menciona de paso el WP el informe “Multilateralismo en las Américas: Comencemos por arreglar la OEA”, presentado en días pasados al Senado por Richard Lugar, el republicano de más alto rango en el Comité de Relaciones Exteriores, en el que se dice que “la OEA debe arreglar sus problemas de liderazgo y financieros para mantenerse vigente, y sus miembros no deben dar por garantizada la reelección de Insulza”, al que responsabilizan del abultado déficit del organismo que, según proyecciones para 2011, será de 9,6 millones de dólares, debido en parte a que en los últimos dos años la Secretaría General echó mano de un fondo de reservas sin que los países miembros aumenten sus cuotas, lo que “erosiona sus reservas y conlleva un déficit financiero insostenible”.

Abundan, pues, los motivos para rechazar una reelección del chileno y para sugerir respetuosamente a nuestra Cancillería que tome la bandera de la candidatura del Nobel de Paz, Óscar Arias, y vote en consecuencia en la elección del próximo 24 de marzo. Nuestro candidato entrega el poder el 8 de mayo y puede perfectamente asumir la Secretaría de la OEA el 25 del mismo mes.

No hay comentarios: