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viernes, 19 de febrero de 2010

Carta abierta a Hugo Chávez

Alejandro Peña Esclusa*

Fuerza Solidaria, Caracas

Febrero 19 de 2010


”Ciudadano
Hugo Chávez Frías

Palacio de Miraflores

Caracas.-

Después de once años de gobierno, es obvio que su proyecto fracasó; porque usted se ocupó sólo de promover su “revolución socialista”, olvidándose de los verdaderos problemas que afectan a nuestra nación.

Usted administró la fortuna más grande de nuestra historia y, sin embargo, Venezuela está empobrecida, dividida, paralizada, y al borde de un colapso energético, sanitario y alimentario.

Durante su gestión, la anarquía y la inseguridad se han desbordado. Existen mafias del crimen y del narcotráfico, que operan con gran poder e impunidad. Dentro de unos cuantos meses serán más poderosas que el mismo Estado, si es que ya no lo son.

Las naciones civilizadas lo consideran un peligro hemisférico, porque usted sólo ha cultivado las relaciones con Cuba, Irán, el fundamentalismo islámico y las FARC, el principal cartel de la cocaína de América; mientras que ofende y agrede a nuestros amigos y aliados tradicionales.

Usted actúa de manera arbitraria, prepotente y desequilibrada. Sin duda, ya usted no es capaz de percibir la realidad. En medio de su fantasía, usted cree representar el ideario de Simón Bolívar, cuando en realidad encarna el pensamiento de José Tomás Boves, fomentando el odio y el enfrentamiento entre clases sociales. De estar vivo, El Libertador lo habría tratado a usted como un traidor, por entregarle vilmente nuestra Patria y nuestras Fuerzas Armadas a los cubanos.

Usted perdió el respaldo popular y en los últimos años se ha sostenido en el poder solamente por la propaganda, la compra de conciencias, el terror y el cierre de medios. Pero ahora será peor: para mantenerse aferrado a su cargo, tendrá que masacrar lo más preciado que tenemos, nuestros jóvenes estudiantes.

Usted ha cerrado toda posibilidad de un desenlace pacífico y electoral a la crisis que usted mismo ha creado, porque secuestró los poderes públicos, especialmente el Consejo Nacional Electoral, que comete fraude de manera abierta y descarada.

Sus más cercanos colaboradores no se atreven a decirle la verdad, porque le temen, debido a su personalidad caprichosa e irascible. Los dirigentes opositores también sienten miedo, porque una palabra suya significa la cárcel o el exilio.

Como consecuencia de todo lo anterior, se avecina un gravísima confrontación social -precedida por el colapso del sistema eléctrico nacional- que lo devorará a usted de primero, y luego a miles de venezolanos inocentes.

Todavía hay tiempo de impedir la tragedia, pero eso requiere que usted renuncie y active los mecanismos contemplados en la Constitución para una sucesión presidencial.

Nos separan diferencias abismales, pero mi lucha contra usted no es personal. He sido un férreo opositor suyo, pero nunca he ofendido su dignidad, ni le he manifestado odio alguno, a pesar de sus calumnias y ofensas. Me veo obligado a solicitar su renuncia, porque su permanencia en el poder sólo traerá grandes calamidades y, como resultado, usted de todas maneras abandonará la Presidencia, pero en circunstancias mucho peores para el país y para usted mismo.

De haberme escuchado en diciembre de 2001, cuando le pedí la renuncia por primera vez, usted le habría ahorrado grandes sufrimientos a los venezolanos y se habría ido con la frente en alto; lo cual, a estas alturas, es ya imposible. Sin embargo, si usted renuncia ahora, al menos no será recordado como el causante de una gran tragedia nacional.”

* Alejandro Peña Esclusa es presidente de Fuerza Solidaria. ape@fuerzasolidaria.org

domingo, 24 de enero de 2010

Chávez está detrás de la amenaza Carapaica

Alejandro Peña Esclusa

Fuerza Solidaria, Caracas

Enero 20 de 2010


El pasado 18 de enero, el canal colombiano RCN difundió un video, donde aparecen efectivos del Movimiento Revolucionario de Liberación Carapaica criticando a Chávez por
"abandonar las banderas del pueblo y beneficiar a su círculo más cercano". Pero lo más llamativo es que no piden la renuncia de Chávez, como correspondería, sino que lo protegen, exigiendo solamente la renuncia de sus ministros y de algunos de sus colaboradores; a la vez que amenazan -armas largas en mano- con recurrir a la violencia si sus demandas no se cumplen.

La aparición del video conviene a Chávez porque le sirve para amenazar a sus propios colaboradores, a fin de acabar con toda disidencia interna, que ha quedado al descubierto con la crisis bancaria, desatada por el saqueo de erario público por parte del altos funcionarios de gobierno. También sirve para aterrorizar a la población, para que no se atreva a cuestionar el modelo socialista, que se está radicalizando en estos días, con nuevas expropiaciones y otras medidas. El Estado cuenta con los instrumentos necesarios para desmantelar a grupos como el Carapaica en poco tiempo. Si Chávez no lo hace -y si encima les permite aparecer públicamente apertrechados con armas de guerra, como bazucas y lanzamisiles- es porque le interesa que el país sepa de la existencia de estos grupos irregulares.

De producirse cualquier atentado, ya sea contra dirigentes opositores, contra disidentes del oficialismo, o incluso contra funcionarios de gobierno rebeldes, entonces la culpa será achacada a grupos irregulares “independientes”, liberando de toda responsabilidad al creador intelectual de estos grupos: el propio Chávez. El llamado de los Carapaica también sirve para distraer la atención de los muchos problemas que afectan al país, producto de la ineficiencia del gobierno; siendo el más grave el colapso del sistema eléctrico, que amenaza con dejarnos a oscuras por semanas enteras, en medio del caos y de la anarquía. La existencia de grupos armados supuestamente independientes no es algo nuevo; todos los gobiernos totalitarios los fomentan y los amparan, para poder utilizarlos cuando los necesitan. Han existido en el pasado, durante los gobiernos de Hitler, Stalin y Mussolini; y existen en el presente. El matrimonio Kirchner tiene a los Piqueteros, Evo Morales a los Ponchos Rojos, Daniel Ortega a sus grupos de choque y Chávez a los Carapaica, entre otros.

viernes, 30 de octubre de 2009

Caso Rózsa muestra el lado oscuro de Página 12

Alejandro Peña Esclusa *

UnoAmérica, Caracas

Octubre 29 de 2009


Nuevas revelaciones sobre la ejecución de tres jóvenes extranjeros en un hotel de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, han mostrado al público internacional lo que muchos argentinos ya conocían: que Página 12 no es en realidad un diario informativo, sino una herramienta de propaganda para destruir a sus adversarios políticos y para encubrir los crímenes perpetrados por sus aliados izquierdistas.

Los hechos son los siguientes:

1. El 16 de abril de 2006, un cuerpo élite de la policía boliviana irrumpió en el Hotel Las Américas, ubicado en Santa Cruz, y asesinó a Eduardo Rózsa-Flores (húngaro boliviano), Árpád Magyarosi, (húngaro-rumano) y a Michael Martin Dwyer (irlandés).

2. El gobierno justificó la acción alegando que los tres jóvenes planeaban un atentado contra el presidente Evo Morales y que formaban parte de un complot para desmembrar el departamento de Santa Cruz del territorio boliviano. Según el oficialismo, la policía se vio obligado a matarlos porque los jóvenes habían ofrecido resistencia. Inmediatamente después, el gobierno inició una razzia contra la oposición cruceña, argumentando que muchos líderes autonomistas estaban involucrados en dicho complot.

3. En abril y mayo, el diario Página 12 publicó tres reportajes acusando a los “carapintadas“ argentinos de formar parte de la conspiración; pero muy particularmente al ex mayor de caballería Jorge Pedro Mones Ruíz, sobre quien emprendió una feroz campaña de desprestigio y de criminalización. Página 12 llegó a decir, sin presentar prueba alguna, que Mones Ruíz se había reunido con Rózsa.

4. Las especulaciones maliciosas de Página 12 fueron tomadas como verdades incontestables por las agencias de noticias oficiales de Bolivia, Cuba y Venezuela, de inmediato fueron convertidas en cables, y difundidas por el mundo entero

5. Para darle credibilidad a sus acusaciones, Página 12 aprovechó que en marzo de 2008, Mones Ruíz se encontraba en Santa Cruz, participando en una investigación independiente sobre la llamada masacre de Pando (Bolivia, septiembre de 2008)), realizada por la Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica.

6. El informe elaborado por UnoAmérica demuestra la culpabilidad del gobierno boliviano en dicha masacre; por lo que, en junio de 2008, UnoAmérica acusó a Evo Morales ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por delitos de lesa humanidad, debido a su responsabilidad en los hechos de violencia suscitados en Pando.

7. A mediados de octubre de este año, trascendió un informe forense realizado por peritos húngaros, donde se comprueba que Árpád Magyarosi no ofreció resistencia alguna aquel fatídico 16 de abril, sino que fue ultimado a sangre fría y que lo dejaron morir desangrado.

8. Nuevas revelaciones, que aparecen diariamente en los medios bolivianos, demuestran los vínculos de los tres jóvenes extranjeros con los servicios de inteligencia y con sectores del oficialismo de Bolivia. Según esas revelaciones, el gobierno los habría utilizado como carne de cañón para realizar un montaje en contra de la oposición cruceña.

9. El escándalo provocado por el “caso Rózsa”, como se le conoce, también fue utilizado para encubrir la responsabilidad de Evo Morales, del vicepresidente Álvaro García Linera y del Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en la masacre de Pando.

10. Evidentemente, los “reportajes” de Página 12 contra Mones Ruíz y, por ende, contra la investigación realizada por UnoAmérica, fueron dirigidos a tapar la realidad de la terrible masacre de Pando y para darle credibilidad a la versión oficialista sobre el supuesto complot secesionista de Rózsa.

11. En diciembre de 2008, el ex guerrillero argentino Rodolfo Mattarollo, amigo y aliado de los directivos de Página 12, presentó los resultados de una investigación -encargada por UNASUR- sobre la masacre de Pando, donde exonera de toda culpa al gobierno boliviano y responsabiliza a la oposición de los hechos de violencia.

Los reportajes de Página 12 tenían también como objetivo avalar el Informe Mattarollo, el cual contenía graves omisiones, falsedades y distorsiones. Página 12 se comporta como los medios oficialistas venezolanos, entre ellos VEA y Venezolana de Televisión, que no sirven para informar, sino para apuntalar el régimen totalitario de Hugo Chávez; por eso, las leyes que reprimen y censuran a los medios de comunicación independientes en Venezuela, no se aplican para ellos. Seguramente, la maniobra del gobierno de Kirchner para controlar y limitar la libertad de expresión en Argentina, no tendrá efecto sobre Página 12, que seguirá mintiendo, calumniando, difamando y desinformando, ante la mirada cómplice del oficialismo. Pero eso no siempre será así y -al igual que sucede hoy con el caso Rózsa- tarde o temprano la verdad saldrá a la luz y la justicia se impondrá.

* Presidente de UnoAmérica

jueves, 15 de octubre de 2009

Dos caminos para la oposición boliviana

Por Alejandro Peña Esclusa (*)

UnoAmérica, Caracas

www.unoamerica.org

Octubre 13 de 2009

El Fiscal General de Bolivia, Eduardo Morales, anunció ayer que acusará al candidato a vicepresidente, Leopoldo Fernández, por “terrorismo, homicidio, lesiones graves, asesinato, y asociación delictuosa”, debido a su presunta responsabilidad en la masacre de Pando. Evidentemente, el gobierno boliviano quiere inhabilitar a Fernández, tal como lo hizo Chávez el año pasado con centenares de opositores. Frente a esta situación, los factores democráticos bolivianos tienen dos alternativas: tratar a Evo Morales como un presidente legítimo, tal como hacen los opositores venezolanos con Chávez; o luchar por liberar a su país de una tiranía castro-comunista, imitando el ejemplo de los hondureños.

Si optan por el segundo camino, hay tres elementos que podrían serles de gran utilidad: Primero, el informe sobre Pando -presentado por UnoAmérica ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)- que prueba la clara culpabilidad del Alto Gobierno en los asesinatos perpetrados en las localidades de El Porvenir y Cobija (septiembre de 2008). Se trató de una agresión planificada con el objetivo de encarcelar a los opositores y de tomar el control del departamento de Pando.

Segundo, las nuevas evidencias -presentadas la semana pasada por un equipo de peritos húngaros- las cuales demuestran que las muertes de Eduardo Rózsa, Arpád Magyarosi y Martin Dwyer en el Hotel Las Américas (abril de 2009), fueron ejecuciones a sangre fría, ordenadas por el gobierno. Los objetivos de esta operación fueron responsabilizar a los autonomistas de un golpe separatista y justificar una razzia contra la oposición cruceña.

Y tercero, los indicios, cada vez más preocupantes, sobre los planes del gobierno para llevar a cabo un fraude electoral en gran escala, basado en la tergiversación del padrón electoral y la incorporación de millones de votos fantasma. Todo con el apoyo de técnicos cubanos y venezolanos.

Para Evo Morales, los próximos comicios constituyen una farsa. Lo único que le interesa es legitimarse, para luego radicalizar su posición e iniciar una feroz persecución -definitiva y final- contra todos sus adversarios. Los factores democráticos bolivianos deben moverse con rapidez; puesto que ya se ha difundido una matriz de opinión nacional e internacional -en mi opinión financiada con petrodólares venezolanos- según la cual Evo Morales es el seguro ganador de las elecciones presidenciales de diciembre. Confío en que la triste experiencia venezolana les sirva, al menos, para no cometer los mismos errores. Y espero que el valioso testimonio de los hondureños les ayude a impedir que se consolide una tiranía en Bolivia.


(*) Presidente de UnoAmérica www.unoamerica.org

jueves, 8 de octubre de 2009

¿Por qué Honduras sí pudo y Venezuela no?

Alejandro Peña Esclusa

UnoAmérica, Bogotá

Octubre 7 de 2009

Los venezolanos contemplan -con asombro y admiración- cómo los hondureños impidieron que el modelo chavista triunfara en su país y cómo resisten todos los días las más brutales e injustas agresiones internacionales. Es natural que muchos se pregunten, ¿Por qué los hondureños pueden y nosotros no?

Una explicación razonable es que los hondureños se anticiparon a la tragedia porque ya la conocían. Vieron a través de los medios lo que Chávez hizo en Venezuela; y cuando Zelaya quiso convocar una constituyente, reaccionaron a tiempo. Otra explicación, también válida, es que Zelaya no controlaba el Congreso, ni la Corte; a diferencia de Chávez, que mantiene secuestrados todos los poderes públicos. Sin embargo, en mi opinión, hay otro motivo más importante, relacionado con la humildad y con la religiosidad del pueblo hondureño.


En julio de este año, cuando visité Tegucigalpa, quedé impresionado con la sencillez y la claridad de los hondureños. Creo que varios factores influyeron para formar ese carácter nacional; entre ellos, la consciencia de sus propias limitaciones económicas; la necesidad de trabajar muy duro para sobrevivir; y el empeño en preservar sus valores familiares y creencias religiosas. Pareciera, además, que el relativismo y el materialismo no han permeado tanto en Honduras, como lo han hecho en Venezuela y en otros países suramericanos. Los hondureños muestran una gran firmeza y entereza moral a la hora de defender sus principios. Por eso, han sido capaces de tomar decisiones sin titubear y de soportar enormes presiones, incluso de los sectores internacionales más poderosos.


Durante mi permanencia en Honduras, me atreví a comentar que allí me sentía como en la Venezuela rural de mi padre, donde prevalecía la cortesía, la sencillez y la rectitud. Sin duda, décadas de bonanza petrolera mal administrada han perjudicado a los venezolanos. El materialismo y el consumismo han afectado negativamente el carácter nacional, diluyendo de la memoria colectiva los principios que compartían nuestros antepasados. Diez años de gobierno de Chávez -cargados de cinismo, mentiras y frustraciones- han debilitado aún más nuestros valores. Aunque todo esto no signifique que estemos derrotados.

El testimonio de los hondureños debe suscitar una profunda reflexión en los venezolanos. Es hora de analizar nuestros paradigmas y creencias, para recobrar el camino que perdimos en algún momento de la bonanza petrolera. El ejemplo de ese pequeño país centroamericano puede servirnos de inspiración. Hoy, más que nunca, es necesario recurrir a las enseñanzas y recomendaciones de nuestro gran guía espiritual, el Cardenal Rosalio Castillo Lara, quien dijo, el 14 de enero de 2006, con motivo del Día de la Divina Pastora: “Nos encontramos en una situación de extrema gravedad como muy pocas en nuestra historia. Un gobierno elegido democráticamente ha perdido su rumbo democrático y presenta visos de dictadura, donde todos los poderes están prácticamente en manos de una sola persona que los ejerce arbitraria y despóticamente; no para procurar el mayor bien de la nación, sino para un torcido y anacrónico proyecto político: el de implantar en Venezuela un régimen desastroso como el que Fidel Castro ha impuesto a Cuba.”

Castillo Lara luego añadió: “Nuestro Señor Jesucristo ha querido, quizás, darnos una dura lección por nuestras infidelidades, por no haber sabido aprovechar los dones que nos dio de una naturaleza tan fértil y rica, de una población inteligente, trabajadora y generosa, y por no haber ayudado debidamente a los más necesitados y no haber vivido limpiamente nuestra fe cristiana.” La solución a nuestra crisis no saldrá, pues, de una receta política, o de un acontecimiento electoral, sino de un cambio interno, basado en la recuperación de nuestros valores más preciados; un cambio que nos proporcione la fuerza y la determinación para enfrentar una dictadura tan perversa y destructora como la que hoy domina a Venezuela.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Página 12 encubre los delitos de Adolfo Mattarollo

Por Alejandro Peña Esclusa *

www.unoamerica.org

12 de mayo de 2009

Caracas.- El diario argentino Página 12 publicó hoy el segundo de una serie de “reportajes” que pretenden vincular a la Unión de Organizaciones Democráticas de América, Uno América, con un presunto complot para derrocar al gobierno de Evo Morales. Los "reportajes" están repletos de mentiras, calumnias y medias verdades, y tienen como intención encubrir la responsabilidad de Rodolfo Mattarollo, en la elaboración de un informe falso sobre la llamada “masacre de Pando”.


Los hechos son los siguientes:

1. En septiembre de 2008 se suscitaron graves hechos de violencia en la provincia boliviana de Pando.

2.
La Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, encomendó al subsecretario argentino de Derechos Humanos, Rodolfo Mattarollo, levantar un informe sobre lo sucedido. La designación generó grandes críticas, porque Matarollo—además de ser fundador del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)— cometió en el pasado numerosos actos terroristas.

3. Mattarollo elaboró un informe fraudulento, sesgado, lleno de imprecisiones y omisiones, con el objetivo de culpar a la oposición boliviana de los hechos de violencia, avalar el injusto encarcelamiento del prefecto Leopoldo Fernández, y exonerar al gobierno de Evo Morales de toda culpa.

4. En marzo de 2009, organizaciones no gubernamentales de derechos humanos adscritas a UnoAmérica, viajaron a Bolivia para levantar un informe independiente sobre lo ocurrido en Pando.

6. La investigación preliminar de UnoAmérica encontró suficientes indicios que involucran al presidente Evo Morales y a sus colaboradores inmediatos en la planificación y ejecución de la masacre de Pando. Asimismo, UnoAmérica puso al descubierto la complicidad de Mattarollo, quien deliberadamente falsificó la realidad de lo ocurrido.

7. El 30 de marzo de 2009, UnoAmérica anunció públicamente que acusaría al gobierno boliviano por delitos de lesa humanidad por la masacre de Pando.

8. En respuesta, el diario Página 12 publicó su primer “reportaje“, tratando de relacionar —sin presentar prueba alguna— a los delegados de UnoAmérica con un presunto complot para derrocar a Evo Morales.
 
La línea editorial de Página 12 la manejan ex montoneros, vinculados históricamente con el ERP de Mattarollo.

9. Una vez publicado el primer “reportaje”, se activó el sistema internacional de medios comunistas —entre ellos Granma, La Agencia Bolivariana de Noticias y Telesur— que reprodujeron las calumnias de Página 12, presentándolas como hechos ciertos. Lo mismo está ocurriendo ahora con el segundo “reportaje”.

Evidentemente, Página 12 y sus aliados progresistas (léase comunistas) pretenden criminalizar a los integrantes de UnoAmérica —como preludio de una razzia judicial— con el objetivo de impedir que la verdad sobre la masacre de Pando y la complicidad de Mattarollo salgan a la luz.

Sin embargo, UnoAmérica no se dejará amedrentar por esta campaña de mentiras, y continuará defendiendo la democracia y la libertad en América Latina.
 
* Presidente de UnoAmérica, Caracas

martes, 17 de marzo de 2009

¡Ánimo salvadoreños! ¡La lucha apenas comienza!

Por Alejandro Peña Esclusa *

UnoAmérica, Caracas

16 de marzo de 2009

El reñido triunfo obtenido por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) es la consecuencia, no de su propuesta, sino del desgaste de veinte años de gobierno en manos de un mismo partido. El pueblo salvadoreño quiso un cambio –como ocurrió en Venezuela hace diez años– sin percatarse que cambiar no necesariamente significa mejoría, sino –como se verá muy pronto– un empeoramiento de su situación. Afortunadamente, no se desató la violencia, como seguramente hubiese ocurrido con una derrota del FMLN, que había amenazado con desconocer cualquier resultado adverso. Por su parte, Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) reafirmó su vocación democrática, sometiéndose a la voluntad popular, a pesar de las falsas acusaciones sobre un posible fraude electoral.

 

Durante los últimos meses, Mauricio Funes aseguró repetidas veces que su propuesta nada tenía que ver con la de Chávez, y que había una “campaña del miedo”, para vincularlo con el dictador venezolano. Sin embargo, la misma noche de las elecciones, los dirigentes del FMLN, José Luis Merino y Orestes Ortez, se quitaron la careta, refiriéndose a Hugo Chávez como el “nuevo Bolívar de América Latina”, a través de una entrevista concedida al canal del Estado venezolano. Hay varios aspectos positivos que vale la pena destacar:

 

Primero, el señalamiento público y constante de los vínculos entre Chávez y el FMLN, impedirá que Funes pueda repetir fácilmente el esquema seguido por Chávez, Morales y Correa. El pueblo y los sectores democráticos estarán atentos y vigilantes, para impedir que en El Salvador se conculquen las libertades, como ha ocurrido en Venezuela, Bolivia y Ecuador.

 

Segundo, la crisis económica mundial, que ya ha golpeado duramente la capacidad del gobierno venezolano para exportar su revolución, también afectará la gestión de Funes, quien deberá concentrar sus esfuerzos en responder a las exigencias concretas del pueblo salvadoreño. Esta realidad le restará capacidad de maniobra para imponer su agenda política.

 

Tercero, las organizaciones democráticas de El Salvador, se verán obligadas a reorganizar sus fuerzas y a repensar su propuesta, a fin de ofrecerle al pueblo una solución definitiva a sus problemas, basada en un renacimiento moral, económico y cultural.

 

Si bien es cierto que el triunfo del FMLN constituye una tragedia para toda Centro América, también es cierto que las dificultades –como las que se avecinan para El Salvador– despiertan reacciones positivas y fuerzas benéficas, que sirven para purificar y engrandecer a las naciones. En lo inmediato, los salvadoreños deberán luchar para evitar que el FMLN convoque a una Asamblea Constituyente, paso previo para controlar los poderes públicos, permitir la reelección indefinida, y perseguir a opositores y medios de comunicación. La Unión de Organizaciones Democráticas de América – UnoAmérica, estará siempre presente, para colaborar con la defensa del estado de Derecho, las libertades y la justicia en El Salvador. Ofrecemos al pueblo salvadoreño una mano amiga, junto con nuestras palabras de esperanza y aliento.


(*) Presidente de UnoAmérica

 

lunes, 9 de marzo de 2009

Chávez ordena al FMLN desatar la violencia

Por Alejandro Peña Esclusa

Fuerza Solidaria, Caracas

www.fuerzasolidaria.org 
8 de marzo de 2009

Hace siete meses, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, punteaba en las encuestas con más de quince puntos de ventaja. El FMLN contaba –y todavía cuenta– con abundante financiamiento ilegal, suministrado por Hugo Chávez, a través de Alba Petróleos. Todo indicaba que El Salvador caería en las garras del Socialismo del Siglo XXI, como ha ocurrido con Bolivia, Ecuador y Nicaragua.  Sin embargo, en medio de la campaña electoral, surgieron evidencias de los vínculos de Chávez con el FMLN. El propio Chávez los hizo públicos, al declararse abiertamente a favor de Funes, y confesar en televisión que pretendía construir “una sola patria”, con Cuba, Venezuela y El Salvador.  

A medida que Chávez profundizaba el modelo comunista en Venezuela, confiscando propiedades y modificando la Constitución para perpetuarse en el poder, el pueblo salvadoreño fue poniendo sus barbas en remojo y cambiando sus preferencias. Daniel Ortega hizo el resto, robándose de la manera más atroz los comicios en Nicaragua. Cuando sólo faltan pocos días para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales, todos los sondeos serios indican que el candidato de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Rodrigo Ávila, lleva una ligera ventaja sobre Funes.  En el estado de euforia irracional en que se encuentra, Chávez no puede permitir que su proyecto sufra una derrota humillante en El Salvador, por eso, ha ordenado a sus socios del Frente Farabundo Martí activar el plan B, que consiste en proclamar a los cuatro vientos que hay un fraude en marcha, desconocer los resultados y desatar la violencia en esa nación centroamericana. Se trata del mismo esquema desarrollado por Andrés Manuel López Obrador en México, con el apoyo político de Chávez.

 El plan comenzó a activarse hace algunos días, con la publicación de artículos en las redes y páginas de Internet controladas por la izquierda latinoamericana, donde se asegura que la única manera de que el FMLN pierda las elecciones, es por medio de un fraude. Por su parte, Mauricio Funes cerró su campaña alegando que el fraude estaba montado. En los últimos días, la Embajada de Venezuela en El Salvador ha incrementado sus operaciones y su injerencia indebida en esa nación. Los medios de comunicación controlados por Chávez, como TeleSur, están listos para promover la histeria y el desorden después del 15 de marzo, si los resultados no favorecen a su pupilo Funes. También es de esperarse, que Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y demás integrantes del Alba, pretendan levantar sospechas sobre el proceso electoral salvadoreño.  El plan de violencia ordenado por Chávez puede derrotarse, siempre y cuando el pueblo salvadoreño vote masivamente a favor de la democracia, se una en torno a sus instituciones nacionales, y denuncie claramente las intenciones del dictador venezolano.

martes, 23 de septiembre de 2008

Carta a los demócratas de América: Bolivia necesita nuestra ayuda

Por: Alejandro Peña Esclusa

Mientras se escriben estas líneas, una de las operaciones más sofisticadas y perversas de la historia iberoamericana se está llevando a cabo contra Bolivia. Urge que todas las fuerzas democráticas de la región acudan en su ayuda para evitar una tragedia en ese país. Los hechos son los siguientes:

El 10 de agosto de 2008 se realizó un referendo que ratificó el mandato del presidente Evo Morales y de la mayoría de los prefectos (gobernadores) opositores. Morales interpretó –ilegalmente– su ratificación como una carta blanca para imponer unilateralmente su Constitución, de corte totalitario, y para desconocer las autonomías departamentales, que se habían conquistado este mismo año con el voto mayoritario del pueblo boliviano.

Atentando contra la autonomía, Morales confiscó los beneficios provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), que corresponden a las regiones; y anunció una consulta para refrendar su Constitución. Como era de esperarse, el pueblo salió a las calles a protestar. Evo Morales ordenó reprimir las protestas, ocasionando numerosos muertos y heridos.

Sintiéndose acorralado por los efectos políticos de la masacre, Morales pidió ayuda a sus aliados internacionales, particularmente a Hugo Chávez, quien ofreció el envío de armas y de tropas venezolanas para apuntalar militarmente al gobierno boliviano. Paralelamente, se convocó a una reunión urgente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuyos integrantes –excepto uno– pertenecen al Foro de Sao Paulo, organización política de la cual también forma parte Evo Morales.

Los integrantes de Unasur sólo escucharon la versión de Evo Morales, negándose a recibir a los prefectos opositores, a pesar de que ellos también fueron ratificados por el pueblo boliviano el mismo día que Morales. En consecuencia, emitieron una declaración parcializada, sesgada y fraudulenta, sobre la crisis boliviana, culpando a la oposición de intentar un golpe de Estado y de generar la violencia, cuando el verdadero culpable es Morales. En resumen, otorgaron al presidente boliviano una licencia para seguir matando y para imponer su proyecto totalitario.

Las mesas de diálogo que se acordaron en la reunión de Unasur son una farsa, porque obligan a la oposición a someterse a los designios del gobierno, so pena de ser enjuiciados por golpistas y/o masacrados por los grupos paramilitares armados que se encuentran en Cochabamba y Santa Cruz.

Una muestra de la parcialización y de la injusticia existentes, es el encarcelamiento del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, quien ha sido acusado injustamente por el gobierno de las muertes ocurridas en su departamento, pese a que existen numerosas pruebas de la responsabilidad del oficialismo en esos hechos. Todo indica que quien ordenó la prisión de Fernández ni siquiera fue Evo Morales, sino Hugo Chávez, quien está interviniendo flagrantemente en los asuntos internos de Bolivia.

La OEA tampoco garantiza una mediación neutral, porque Chávez controla 21 de los 34 votos de ese organismo multilateral. Insulza no se comporta como Secretario General de la OEA, sino como candidato a la presidencia del Partido Socialista de Chile, organización que también pertenece al Foro de Sao Paulo. En cuanto a Lula, mantiene una actitud aparentemente moderada, pero también exonera a Evo Morales y culpa a la oposición de lo ocurrido, lo cual no es de extrañar, porque él es el principal fundador del Foro de Sao Paulo.

El trato injusto y desconsiderado que los aliados de Evo Morales –investidos como presidentes– le dan a la oposición boliviana no ayuda a resolver la crisis, sino que la agrava, añadiéndole más leña al fuego. Por eso, urge constituir un Grupo de Amigos de Bolivia, conformado por ciudadanos de toda América, que sirva para contrabalancear la nefasta intervención de Unasur.

Hacemos un llamado a todas las fuerzas democráticas de la región a interesarse en el tema boliviano, a indagar cuál es la realidad, a escuchar a todas las partes en conflicto, y a contrarrestar la injerencia indebida de Chávez y de sus aliados en los asuntos internos de Bolivia.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Dos criterios, dos resultados

Por: Alejandro Peña Esclusa

Durante el gobierno de Andrés Pastrana, se consideraba –erróneamente– que Colombia se encontraba en guerra civil. Se planteaba que existían dos bandos –el gobierno y la guerrilla–, cada uno con sus respectivos argumentos y motivaciones, que proporcionaban legitimidad a su lucha.

Para impedir el derramamiento de sangre entre hermanos, se justificaba establecer una zona de despeje, un territorio neutro, donde se pudiera negociar una tregua y propiciar un diálogo de paz, incluso con la intermediación de factores internacionales que facilitaran un acuerdo.

Como era de esperarse, este criterio no produjo ningún resultado positivo, porque –en medio del diálogo– las FARC siguieron secuestrando, asesinando, extorsionando y traficando con drogas. En la práctica, sólo sirvió para que la guerrilla adquiriera mayor poder, poniendo al Estado casi de rodillas.

Cuando Álvaro Uribe llegó a la Presidencia, estableció un criterio totalmente diferente, conocido como Política de Seguridad Democrática, según el cual Colombia no estaba en guerra civil, sino asediada por una banda de criminales, que debían ser tratados como tales, y no como una fuerza insurgente legítima.

Como consecuencia, las FARC fueron atacadas sin contemplaciones, como se debe hacer con cualquier mafia de asesinos y de narcotraficantes, con todo el poder del Estado y con toda la fuerza de la Ley.

A los pocos meses, la Política de Seguridad Democrática comenzó a dar sus frutos. Hoy en día, a pesar de que todavía quedan guerrilleros en la selva, el ciudadano colombiano puede transitar libremente por el territorio nacional, sin temor a ser secuestrado o extorsionado.

Dos criterios contrapuestos –uno erróneo y otro acertado– produjeron resultados diametralmente opuestos.

El mismo fenómeno ocurre en Venezuela. Actualmente priva un sólo criterio –el de partidos políticos– según el cual el régimen de Chávez es simplemente un mal gobierno, que debe desplazarse de manera progresiva, única y exclusivamente por la vía electoral, primero ganando espacios en los comicios regionales, luego en los parlamentarios, y finalmente –en el año 2012– en los presidenciales.

Como es natural, este criterio sólo puede producir fracasos, porque Chávez –además de cometer fraude– aprovechará todo ese tiempo para acabar con lo poco que queda de las instituciones democráticas, y para mantenerse en el poder con el uso de la fuerza.

Pero existe otro criterio –el de la sociedad civil– según el cual Chávez es un criminal, por haber masacrado la población el 11 de abril de 2002, por haber tergiversado los resultados del referendo revocatorio de 2004, por asociarse al narcoterrorismo colombiano, por promulgar leyes totalitarias, y por dilapidar nuestros recursos en el exterior.

Un funcionario público que ha cometido graves delitos, no puede ejerciendo sus funciones, sin importar cuán alto sea su cargo. Debe dársele trato de criminal. Debe ser depuesto de inmediato, sin esperar a que finalice su período.

Cuando este criterio prevalezca en Venezuela, los resultados se verán de inmediato. Comenzarán las protestas de calle, amparadas en los Artículos 333 y 350 de la Constitución; y las Fuerzas Armadas se negarán a reprimir al pueblo, creando las condiciones para el tan ansiado cambio de gobierno.

Así como en Colombia se respira actualmente un ambiente de libertad, de optimismo y de desarrollo; así también en Venezuela se respirará ese mismo ambiente. Para lograrlo, basta cambiar de criterio.
Debate Nacional

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Decálogo para enfrentar a Evo Morales

Por: Alejandro Peña Esclusa

Primero. Evo Morales no representa el interés de los bolivianos. A pesar de su apariencia indígena, tampoco representa el interés de las etnias bolivianas. Es un agente al servicio de fuerzas internacionales agrupadas alrededor del Foro de Sao Paulo.

Segundo. La oposición boliviana no lucha contra un gobierno nacional, sino contra un conglomerado internacional que utiliza a Evo Morales para apoderarse de Bolivia. Por eso, cada vez que Morales se encuentra en aprietos, salen sus aliados a respaldarlo públicamente y a prestarle todo su apoyo.

Tercero. Evo Morales no es un demócrata. Luego de derrocar a dos gobiernos usando métodos anti-democráticos, decidió amoldarse al sistema –participando en las elecciones– únicamente para llegar al poder. Una vez en la Presidencia, utiliza las instituciones del Estado para destruir la democracia desde dentro.

Cuarto. No es posible derrotar a Evo Morales electoralmente. El gobierno boliviano ya cuenta con el método cubano-venezolano para cometer fraude. El padrón electoral está actualmente tan tergiversado que no es posible sostener unos comicios libres y transparentes sin antes depurarlo.

Quinto. Los partidos políticos de oposición no están en condiciones para enfrentar ellos solos al gobierno; porque –debido a su formación– están acostumbrados al diálogo y a la negociación. Un dictador como Evo Morales no cree en el diálogo, ni en la negociación, sino que los usa para ganar tiempo, mientras consolida su proyecto totalitario. Por eso, la sociedad civil no partidista –esa que sale a la calle a protestar– debe tomar mayor liderazgo.

Sexto. El tiempo cuenta a favor del oficialismo. Mientras que la oposición debe financiar sus actividades con recursos propios y, por tanto, limitados, el gobierno boliviano cuenta con las arcas del Estado y con el financiamiento inagotable que le envía Hugo Chávez. Además, cada día que pasa, el gobierno lo aprovecha para destruir los pocos espacios democráticos que quedan. Por eso, mientras más tiempo dure Evo Morales en el poder, más difícil será sacarlo.

Séptimo. La única manera de lograr un cambio de gobierno en Bolivia es mediante acciones de calle, pacíficas, simultáneas, y generalizadas; es decir, en todo el territorio nacional. La convocatoria oficialista a un referendo para aprobar una Constitución ilegal debe servir de incentivo para organizar la protesta.

Octavo. La oposición boliviana debe estudiar detalladamente el proceso político venezolano de los últimos diez años, porque eso equivale a anticiparse a su propio futuro. Entre las lecciones que debe aprender es no repetir los errores cometidos por los dirigentes opositores venezolanos.

Noveno. Urge usar la información del computador de Raúl Reyes. Los aliados a Evo Morales –y posiblemente el propio Morales– están estrechamente vinculados a las FARC y, por tanto, son cómplices de narcoterrorismo y de otros delitos de lesa humanidad. La información contenida en el computador confiscado a Raúl Reyes puede ser de gran utilidad para liberar a Bolivia de la dictadura.

Décimo. Dado que Evo Morales trabaja para una mafia internacional, la oposición boliviana debe dar la batalla no sólo en el campo interno, sino también en el campo continental, buscando alianzas con los sectores democráticos de América Latina.

martes, 2 de septiembre de 2008

La Tormenta Perfecta

Por: Alejandro Peña Esclusa

La tormenta perfecta es el nombre de una película norteamericana producida en año 2000, basada en una novela homónima de Sebastián Junger. La historia está basada en un hecho real y trata de unos pescadores de Massachussets, que en octubre de 1991 fueron atrapados dos tormentas, una de origen frío en el continente y otra de origen caliente en las cercanías de la isla Sable. La fusión de ambas anomalías atmosféricas desencadena una monstruosa tormenta; la más aterradora, violenta y destructiva de la historia moderna; que por supuesto acaba con el barco pesquero y con todos sus tripulantes.

La situación política venezolana se asemeja al relato de la película, pero se diferencia en que no se están formando dos frentes, sino siete –imposición de un modelo totalitario, división de los venezolanos en dos bandos, descontento militar, anarquía desbordada, inseguridad, hiperinflación y desabastecimiento–, que amenazan con conjugarse para producir la tormenta social más poderosa de nuestra historia.

Frente a la tormenta que se avecina, Venezuela se encuentra en el peor de los escenarios: por un lado, un gobierno ciego y sordo, que sólo le interesa mantenerse el poder y dilapidar nuestros recursos en el exterior, mientras el pueblo se hunde; y por el otro, amplios sectores de la oposición, incapaces de visualizar la realidad, y cuyo único objetivo es ponerle la mano a algún cargo público, para provecho propio. En otras palabras, no hay capitán que guíe al barco durante el huracán.

Ya no es posible impedir la “tormenta perfecta”, porque los siete frentes que la conforman están desatados de manera irreversible. Cuando llegue, arrasará con gobierno y oposición por igual. No dejará títere con cabeza. Lo que sí es posible es contener sus efectos destructivos, para que no acabe con todo el país, tomando cuatro sencillas medidas.

La primera consiste en implementar un plan de reconstrucción económica, basado en dos aspectos: el apoyo irrestricto a la empresa privada, particularmente a los sectores productivos, como lo son la agricultura, la ganadería y la industria; y, paralelamente, la construcción y reparación de las grandes obras de infraestructura, especialmente las relacionadas con el transporte y el suministro de agua y electricidad. Un plan como éste solucionaría los problemas de inflación, desabastecimiento y desempleo.

La segunda consiste en depurar y reestructurar las fuerzas militares y policiales, a fin de devolverles su espíritu de cuerpo y su condición profesional, quitándoles todo tinte político e ideológico. Esto permitirá llevar a cabo una guerra eficiente contra el hampa y la inseguridad.

La tercera consiste en rescatar las instituciones democráticas, particularmente los poderes públicos, devolviéndoles su razón de ser, su autonomía y su independencia; a fin de que sirvan a todo el colectivo, y no solamente a una parcialidad política.

Y la cuarta consiste en crear un nuevo liderazgo nacional, elegido democráticamente por la base de los partidos políticos, los gremios, los sindicatos, las asociaciones civiles y demás agrupaciones sociales; cuyo norte sea atender las necesidades del pueblo y no los intereses particulares.

Se aproxima la “tormenta perfecta”. Esperemos que sus estragos hagan reflexionar a los venezolanos, para emprender un nuevo rumbo, basado en el amor a la patria, la solidaridad y la justicia social; requisito indispensable para que más nunca vivamos esta terrible experiencia.

miércoles, 27 de agosto de 2008

La traición de Zelaya

Por Alejandro Peña Esclusa
El pasado 25 de agosto, Honduras vivió uno de los días más tristes y bochornosos de su historia, cuando el presidente José Manuel Zelaya firmó el tratado de adhesión a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).

Decimos triste, porque ingresar al Alba significa ceder la soberanía nacional, para entregarla completamente al castro-comunismo cubano; y añadimos bochornoso porque esta entrega se hace a cambio de unos hipotéticos aportes económicos, que no benefician al pueblo, sino a quienes militan en la revolución.

De ahora en adelante, José Manuel Zelaya –quien fue elegido democráticamente por el voto popular– será un presidente decorativo. A partir de ahora, será Hugo Chávez quien gobierne a los hondureños, y Zelaya un simple títere; al igual que ocurre con Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, y Daniel Ortega en Nicaragua.

La supuestas prebendas ofrecidas por Chávez –robadas de los recursos que pertenecen a todos los venezolanos– llegarán de manera incompleta y tardía, como ocurre en otras naciones pertenecientes al Alba. Además, al pueblo hondureño le llegará apenas una migaja, porque el grueso de los aportes será usado para apuntalar un régimen comunista en ese país centroamericano.

El verdadero objetivo del Alba no es ayudar a los más pobres, sino hacer propaganda, para que otros pueblos se sumen a la iniciativa. Actualmente, el principal destinatario de la campaña propagandística es El Salvador.

Con su discurso en Tegucigalpa, Chávez le está diciendo a los salvadoreños: "Si se arrodillan ante mí, como lo hizo Zelaya, ustedes también recibirán gasolina barata. Si en las elecciones de marzo votan por mi candidato, Mauricio Funes, ustedes también obtendrán tractores gratis y todo tipo de regalías".

Lo que Chávez no explica es que los supuestos beneficios económicos que él ofrece vienen acompañados de un proyecto político e ideológico, que les quitará la independencia, la soberanía y la libertad.

En cuanto a Zelaya, más le valdría leer con detenimiento la Divina Comedia, del célebre poeta florentino Dante Alighieri, muy particularmente los últimos cantos de El Infierno, donde aparecen descritos los traidores. Quizá esa lectura le haga reflexionar sobre el terrible daño que le ha hecho a su patria y a sí mismo, entregando Honduras en manos de Chávez.

martes, 19 de agosto de 2008

Lecciones de Bolivia

Por: Alejandro Peña Esclusa

Semanas antes del referendo del 10 de agosto, los aliados internacionales de Evo Morales lanzaron una intensa campaña para defender a su pupilo.

El 30 de junio, Chávez viajó a Tucumán, Argentina, para asistir a la XXXV Cumbre del Mercosur, donde propuso a los países miembros de esa organización un plan para apoyar a Morales.

El 18 de julio, Chávez y el presidente Lula viajaron a Riberalta infolatam.com , Bolivia, para respaldar a Evo Morales. En un gesto claramente propagandístico, Lula firmó un protocolo para el financiamiento de 230 millones de dólares, para construir una carretera de 508 kilómetros que conectará a Bolivia con Brasil.

Poco antes del 10 de agosto, dirigentes del Foro de Sao Paulo viajaron a La Paz para "manifestar su apoyo al proceso político que vive Bolivia y a la gestión del presidente Evo Morales". Según la nota de Mundo Posible mundoposible.cl , entre otros asistentes "estuvieron presentes el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), de El Salvador, el Frente Sandinista de Nicaragua, el Polo Democrático Alternativo de Colombia y el Frente Amplio de Uruguay". El Foro de Sao Paulo fue creado por Lula y Fidel Castro en 1990. Chávez es miembro desde 1995 y es el principal financista de esa organización.

Tal como lo reseñó el 11 de agosto una nota en el portal de noticias de Mercosur , "En la campaña del referendo revocatorio en el cual estuvo en juego el mandato de Evo Morales, su aliado estratégico Hugo Chávez fue la espada, y el presidente brasilero Lula da Silva, el escudo".

En contraste, las fuerzas democráticas de Iberoamérica poco o nada hicieron durante la campaña electoral. Excepto por algunos artículos de opinión, se limitaron a esperar los resultados del referendo. Dejaron absolutamente solos a los opositores bolivianos.

Cada vez que uno de los miembros del Foro de Sao Paulo se encuentra en dificultades, el resto de los integrantes acude en su apoyo, pasando por encima de las nacionalidades. En cambio, los demócratas de la región actúan única y exclusivamente dentro de su propio territorio.

La lección es ésta: urge crear una contrapartida al Foro de Sao Paulo; una organización democrática iberoamericana, capaz de combatir internacionalmente a esa mafia de alcance mundial. Pero para lograrlo, primero se requiere ampliar la visión de la política. O los demócratas de Iberoamérica luchamos conjuntamente, o nos derrotarán uno a uno.

jueves, 14 de agosto de 2008

No podemos esperar cinco años

Por:

Apartes de la entrevista concedida por Alejandro Peña Esclusa al periodista Iván Ballesteros en el programa Plomo parejo. Peña Esclusa en la rueda de prensa de los computadores de ‘Reyes’Estuve en la rueda de prensa de Interpol en Bogotá, cuando presentaron la información de los computadores incautados a ‘Raúl Reyes’ y a los guerrilleros de las Farc.
Yo soy, desde hace dos años, corresponsal en Venezuela y en Colombia de un periódico argentino. Ese es un periódico regional pero que tiene más de cien años de fundado y se llama La nueva provincia. No soy argentino, no soy graduado de periodista, pero si soy escritor y soy corresponsal nombrado de ese periódico.¡Claro! Como hice una pregunta fuerte en la rueda de prensa, al gobierno de Venezuela no le gustó y por eso me han estado atacando.
Al gobierno venezolano tampoco le ha gustado la gira que ha realizado por América Latina. Las giras que he realizado por algunos países de Latinoamérica comenzaron hace 12 o 13 años. Desde 1995 advertí que se estaba creando una organización en América Latina conformada por narcotraficantes, guerrilleros, también por partidos políticos registrados, grupos subversivos de toda América en torno al llamado Foro de Sao Paulo.
Comencé a viajar diciendo que esto es un peligro porque esta mafia internacional se está escudando en partidos políticos para delinquir. Esa organización se creó en el año 90, promovida por el brasileño PT (Partido de los Trabajadores) de Lula y por el Partido Comunista Cubano. A su conformación asistieron representantes de toda América y también los voceros de las Farc y del ELN.
La organización empezó a crecer y establecieron un mecanismo de coordinación y de reuniones anuales. En el año 95, en una reunión realizada en Montevideo, Chávez se inscribió en el Foro de Sao Paulo.
Desde ese entonces, hace 13 años, comencé a advertir: Chávez sólo no tiene fuerza, pero ahora que está con ese grupo de izquierda radical de toda América, le van a dar dinero, asesoría, estrategia y discurso y cuando él llegue a la presidencia de la República, va a utilizar los recursos del Estado venezolano para pagarles el favor, es decir, para financiar a todos sus socios del Foro de Sao Paulo.
Dicho y hecho. Desde que Chávez llegó a la Presidencia en el año 98 ha estado financiando, con maletines como el de Antonini y también a través de otros mecanismos como acuerdos, petróleo subsidiado y dádivas a todos sus amigos.
Es más: él ha montado prácticamente en el poder a Evo Morales, a Daniel Ortega y a Rafael Correa. Ahora está financiando, de manera grosera, al FMLN en El Salvador.Dictadura moderna en VenezuelaEn esta oportunidad estoy llegando de El Salvador y de Colombia en donde presenté el libro El Foro de Sao Paulo contra Álvaro Uribe, pero he estado en Bolivia, Argentina, Uruguay, Brasil, en España, en Italia, advirtiendo este peligro. El trato de los medios en el exterior ha sido extraordinario. Sectores intelectuales y de gobierno también han tenido una receptividad muy grande.
No ocurre lo mismo en Venezuela. Algunos medios nacionales tienen un veto interesado como ocurre con los pertenecientes a Cisneros, cuyo propietario está con Chávez. Además hay otros medios que después de la decisión sobre RCTV pusieron las barbas en remojo y decidieron invitar a personas que tengan un discurso más moderado hacia el gobierno.
En Venezuela hay un sistema dictatorial y muchos medios se autocensuran, pues el mecanismo moderno de estas dictaduras no es fusilar, como lo hacía Fidel Castro, sino darles un garrotazo a personas emblemáticas en cada sector: le dan un garrotazo a Patricia Poleo para que se vaya del país, le dan un garrotazo a RCTV, a Felipe Rodríguez en el área militar, otro garrotazo a un empresario como Nelson Meseranni. Cuando los demás ven el garrotazo, se genera un ambiente de terror y se autocensuran.Esto lo digo cuando voy fuera y afirmo que en Venezuela se vive en dictadura. Noto que también el país está asustado: hay mucha gente muy valiente y luchadora, pero después de todo lo que ha ocurrido, del 11 de abril, de los muertos en la calle, de los grupos armados, todo esto ha creado una situación donde la gente está auto limitada también.
A Chávez hay que sacarlo ya
Un gobierno como el de Chávez que tiene controlados a todos los poderes públicos -y los jueces, el Tribunal Supremo, la Asamblea, la Fiscalía y la Contraloría trabajan para el ejecutivo- hace que la gente se siente vulnerada y por eso muchos caen en el discurso, que me parece equivocado, de que para un cambio de gobierno hay que esperar hasta el año 2012. Ese es el discurso de la oposición en los medios de comunicación.Eso no puede ser porque el país se está destruyendo y se están utilizando los recursos del Estado venezolano para destruir también al resto de América Latina… no podemos esperar cinco años.
Sin embargo, cuando viajo al exterior la gente me pregunta ¿por qué ustedes permiten que ese señor siga gobernando? A ese señor ustedes, los venezolanos, lo tienen que sacar este mismo año.Es decir, en el único país del mundo en el que he escuchado que Chávez se tiene que quedar hasta el 2012 es en el sector político venezolano, porque en el exterior no se escucha eso. Incluso en países como Bolivia, Nicaragua y Argentina, el pueblo está totalmente en contra de Chávez. El 4 de mayo pasado estuve en el referendo autonómico en Santa Cruz y cuando perdió Evo Morales me fui a la plaza de Santa Cruz a celebrar el triunfo. Se regó la voz de que yo era venezolano y de que estaba en contra de Chávez. Y los bolivianos, gente que yo no había visto en mi vida, pasaban uno por uno a abrazarme y a decirme: ¡sigan, luchen, tienen que salir de ese dictador!En Argentina igual. Estuve en la protesta contra Cristina Kishner organizada por los productores del campo, que se llevó a cabo en Rosario a finales de mayo.
Los productores del campo, al saber que yo era venezolano y que estaba en contra de Chávez, manifestaban cariño y solidaridad, pero también una gran rabia porque el gobierno venezolano es el que mantiene en el poder a personas como Cristina Fernández, comprándole la deuda externa, enviándole dinero y apoyándola políticamente.
Crece el consenso de que Chávez es un peligro para la regiónLos pueblos de América Latina ya se han dado cuenta de la amenaza continental y el peligro que representa el gobierno venezolano. Los pueblos de Lationamérica están muy claros (cuando hablo de pueblos me refiero al mercado, a los taxistas, a los vendedores y a la gente en general).También hay información sobre las alianzas de las Farc y no porque sea información secreta que haya surgido de repente sino porque el propio Chávez se pone en evidencia cuando guarda un minuto de silencio por la muerte de ‘Raúl Reyes’, rompe relaciones con el gobierno colombiano y envía tropas a la frontera en protesta por la operación Fenix que se hizo contra el campamento de ‘Raúl Reyes’.
Todo eso se sabe y observo el deterioro de la imagen del gobierno Chávez en toda América.Este gobierno no tiene el respaldo interno. Desde su elección en el año 98 ha venido perdiendo apoyo, y para justificar su fracaso popular, compra conciencias. Aquí en Venezuela lo hace a través de las misiones. De igual forma a los empresarios los compra con contratos o los chantajea diciéndoles que si no se ponen la boina roja no les paga las deudas que tiene el Estado con sus compañías.Y también compra gobiernos en el exterior. Por ejemplo en el caso de Argentina, ha pagado más de cinco mil millones de dólares en deuda externa. También patrocina movimientos insurgentes y partidos políticos como el Polo Democrático Alternativo en Colombia.
Todo esto lo hace para que afuera le hagan propaganda y tratar de recuperar el prestigio que ha perdido en Venezuela.En El Salvador, Chávez envía barcos con petróleo por un valor cercano a los 200 mil dólares cada envío. Se descarga en la mañana, se lleva a las estaciones de servicio y se vende en efectivo, claro está, en la tarde. Petrocaribe pide que le paguen la mitad a 30 días y el resto a 25 años.
Ese envío se entrega únicamente a las alcaldías de la oposición salvadoreña y con esos recursos líquidos, 100 mil dólares por barco, financia al Farabundo Martí y a la oposición de ese país.La mejor definición de los financiados por Chávez es que son una gran mafia internacional de delincuentes estrechamente vinculados al narcoterrorismo colombiano que son las Farc, pues todos los que aparecen en el computador de ‘Raúl Reyes’ son amigos de Chávez en la región.