Mostrando entradas con la etiqueta María Clara Ospina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Clara Ospina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Pacto de caballeros?

Por María Clara Ospina

El Colombiano, Medellín

Septiembre 16 de 2009

César Gaviria pretende que olvidemos algunos hechos que ocurrieron durante su gobierno, como seguramente él ha tratado de hacer. Quiere que solo nos enfoquemos en lo que está pasando en este momento. No es posible, porque los colombianos no podemos seguir siendo olvidadizos e ilusos. Si olvidamos el pasado y sus lecciones, estamos condenados eternamente a seguir igual de embromados.

Entre algunas "pequeñeces" que el jefe liberal desea que no recordemos es su actuación con respecto a los narcocasetes, ¿recuerdan? aquellos que comprometieron, en el 94, a Ernesto Samper con el Cartel de Cali.

Afirma el ex presidente Andrés Pastrana, en carta a Gaviria publicada por los medios, que Gaviria, después de ser informado de dichos casetes días antes de la elección de Samper, le dijo: "Es lo más grave que le ha pasado al país y a la democracia" . Sin embargo, a continuación, le propuso que no se dieran a conocer. Afirma el ex presidente Pastrana: "Nos invitó horas más tarde junto con mi jefe de campaña a su casa y durante la conversación planteó la posibilidad de considerar un "pacto de caballeros" . O sea, que Gaviria pretendió que se ocultara esta incriminante evidencia, a lo que Pastrana se negó. Todos sabemos el resto de la historia. ¡Un pacto de caballeros! ¿De qué clase de caballeros hablaría Gaviria? Me suena más a un pacto entre encubridores.

Este es el mismo Gaviria que hoy exige total transparencia. Seguramente, también quiere que olvidemos lo que ocurrió en "La Catedral", aquella vergonzosa prisión en Itagüí, desde donde Pablo Escobar despachaba su negocio de cocaína. Inclusive ordenaba asesinatos, o los cometía allí mismo, en las propias narices del gobierno de Gaviria.

Memoria selectiva es lo que tiene Gaviria. Otro ejemplo es el caso de Maza Márquez, jefe del DAS durante su gobierno, del cual se acaba de acordar, 20 años después, que la Embajada de Estados Unidos le había dicho que tenía pruebas de que estaba involucrado con el cartel de Cali.

Está muy bien que pregunten y exijan respuesta al Presidente Uribe y a sus colaboradores sobre los interrogantes existentes en el proceso del referendo y sobre cuanto tema crean conveniente para atacar la segunda reelección del Presidente. Pero recibiría mejor respuesta una persona con más autoridad moral, a la que no le respondan con acusaciones, como le sucedió a Gaviria. Finalmente, el ex presidente liberal anda a todas luces abriéndose campo para su propia reelección. Porque de eso se trata ¿No es cierto? Los únicos que parecen no haberse dado cuenta del propósito reeleccionista de Gaviria son los otros candidatos del Partido Liberal quienes fervientemente rezan para que Gaviria no se vaya a "tirar" sus candidaturas lanzándose al ruedo.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Serpa, ciego y sordo, mas no mudo

Por Maria Clara Ospina

El Colombiano, Medellín

Agosto 19 de 2009

Horacio Serpa, gobernador de Santander y ex candidato a la presidencia de la República, está preocupado dizque porque nuestros vecinos están "alarmados" por la utilización de bases colombianas por los Estados Unidos para combatir el narcotráfico y el terrorismo internacional. (Columna 12/08, El Nuevo Siglo ).

Esto me hace pensar que el señor Serpa está ciego y sordo, aunque no mudo ¡Qué cantidad de sandeces las que dijo en dicha columna! En esta oportunidad se le fue la lengua o, mejor dicho, la pluma. Parecería que Serpa no ha visto, ni oído nada de lo que está pasando con Venezuela y Ecuador. Ni siquiera estando tan cerca de Venezuela, como lo está en Bucaramanga, la capital del departamento que él regenta. ¿Cómo no ha oído de los atropellos diarios de Chávez contra Colombia? ¿Cómo no se ha enterado de que las Farc encuentran refugio, respaldo y ahora sabemos armas, al otro lado de la frontera? Los que estamos alarmados, y con razón, somos los colombianos. Pero, si en el norte llueve, en el sur no amaina. Ya nadie, excepto Serpa, duda que estamos entre dos Estados que actúan como enemigos.

Pero no, al gobernador le parece que debemos ser delicados y amorosos con nuestros vecinos, aunque nos insulten a diario, sean aliados de una guerrilla que lleva desangrando al país por décadas o, como en el caso de Venezuela, se esté armando hasta los dientes, ¿O, es que tampoco se ha enterado de cuánto se ha gastado Chávez comprando armamento a Rusia y de las alianzas sospechosas con Irán?

Según él "no es válido seguir cogiendo a patadas la lonchera" ¿No será al revés? ¿No son Chávez y Correa los que están cogiendo la lonchera a patadas? ¡No es acaso Colombia la que llena las loncheras de estos países con carne, huevos, pollos, leche y toda clase de alimentos y otros productos a precios razonables?

Dice Serpa que los problemas colombianos se les han trasladado a los vecinos. ¡Al contrario! Porque a los que más nos está afectando la mal llamada "revolución bolivariana" de Chávez es a nosotros. Su deseo de exportar revolución tiene al continente al borde de un ataque de nervios. ¿Y, qué del odio que está cultivando Correa contra nosotros? Cuando colombianos y ecuatorianos siempre habíamos sido hermanos y amigos.

Creo que a Serpa se le está viendo la peladura comunistoide que lleva debajo de la enjalma, aquella que tiene desde joven ¿O, quizás es simplemente chavista? No sería el único, algo así le sucede a nuestra senadora Piedad Córdoba.

Colombia no está despreciando a sus vecinos como dice el gobernador. Colombia está simplemente defendiendo su soberanía y su derecho a lograr la paz.