miércoles, 15 de abril de 2009

El delito de ser Presidente

Por Alvaro T. López

El Mundo, Medellín

Abril 8 de 2009

 

A solo dos días de haber el representante del señor Presidente en el Consejo Superior Universitario librado y ganado una feroz batalla, para que se consolidara por tres años más el poder absoluto del clan de médicos que lleva quince en la Rectoría, en el Paraninfo de la Universidad de Antioquia se lanzó, o relanzó, en un acto institucional, un libro que analiza el fenómeno del paramilitarismo en Colombia, más exactamente en el departamento de Córdoba. En atención al título del libro, podría alegarse que lo que pasa a las puertas de la casa de uno no es de la propia responsabilidad, pero sería un argumento demasiado leve para una asunto tan delicado, como es el de jugar con el buen nombre de las personas.

En Colombia se volvió normal que cualquiera, escudado en la libertad de expresión, barra con el derecho al buen nombre que tiene uno como ciudadano. Se escriben artículos de los llamados de opinión, despotricando de la gente, acabando honras y tranquilidades, como si el hecho de escribir para un medio masivo de información nos diera licencias para determinar quién es bueno y quién no lo es, como si se pudiera desde una columna tomar venganza por viejas deudas o, peor aún, tramitar traumas juveniles por información familiar imposible de ventilar. En esto, vale la pena decirlo, tienen tanta responsabilidad el autor del escrito como el medio que permite que el amarillismo y la discriminación odiosa de pequeñas mentes, sean lo que vende.

En la literatura, la cuasi literatura y en las bellas artes, ocurre otro tanto. En lo que con sorna describen los amigos extranjeros como el estilo Colombia, han caído centenares de escritores y algunos han alcanzado cierta popularidad. Se trata de una obsesiva tendencia a describir los fenómenos sociales del país, desde una perspectiva poco edificante. Ya en Colombia no hay más tema para una novela, una telenovela o una película, que el del narcotráfico. Antes nos discriminaban en los aeropuertos como sospechosos por venir de un país con problemas. Pero hoy el problema del que nos tratamos de defender, es la bandera que exhibimos en los festivales internacionales de cine, en las ferias literarias y en los foros donde somos invitados. Solo se habla de la Colombia mafiosa.

El caso del libro lanzado en el Paraninfo, es especialmente grave por tratarse del nombre del hombre que ha sido elegido por los colombianos para que sea su Presidente, dos veces, con votaciones definitivas, copiosas y contundentes como nunca se había visto en el país. Uno de los autores, en el discurso de lanzamiento, descaradamente reconoce que no hay nada probado, que el libro no podría aportar nada en un juicio contra el señor Presidente. Pero claro, un libro de esa naturaleza no constituye prueba sino en contra del autor. El tipo dice que se trata de una especie de prueba ética, para que todos sepamos de la mano de un hombre bueno, lo malo que le está pasando al país. ¡Horror! Ahora encontramos un filón mercantil: hablar sin pruebas contra el Presidente.


Para la Universidad tiene que ser claro que una cosa es la libertad de expresión y otra la diatriba calumniosa. Lo del Paraninfo se parece a lo de cierta señora que alegaba que el Gobernador de Antioquia tenía vínculos con el bajo mundo por que había sacado votos en determinadas zonas. Aquí nadie prueba nada. Todo se vuelve verdad a partir de la suposición de cualquiera que se autoproclama mejor que los demás. Pero si en medio de toda esta baraúnda hay algo cierto, es que los autores de novelas y libretos, los que tratan de vendernos la imagen de ascetas al servicio de las buenas costumbres, no son más que mercaderes que escriben para vender, y no han encontrado mejor forma de vender, que acabar con lo que nos queda de Colombia. Se benefician del narcotráfico, tanto, como el que vende droga.

 

 

 

 

 

lunes, 6 de abril de 2009

Recesión, se nos vino la noche

Por Saúl Hernández Bolivar

El Mundo, Medellín

Abril 6 de 2009

Cuando el gobierno empezó a decir que la economía estaba blindada, era obvio que tal afirmación había que tomarla con beneficio de inventario, puesto que al Gobierno le toca imprimir y mantener confianza, pero con serenidad y optimismo porque había (y siguen habiendo) razones para pensar que Colombia será uno de los países que saldrán mejor librados de la crisis mundial.

Sin embargo, hace meses se podía advertir que iba a presentarse una baja sensible en las exportaciones, dado que nuestros más importantes mercados –Estados Unidos, Venezuela y Ecuador– vislumbraban graves problemas económicos. 

También podía preverse la caída de las remesas, pues varios de los países más golpeados son aquellos donde hay más compatriotas trabajando, como E.U. y España. 

Ahora se considera que la caída de las exportaciones será del orden de 6.000 millones de dólares; la de las remesas de alrededor de 1.000 millones; y se cree que caerá la inversión extranjera en 3.000 millones. Todo eso significa un detrimento de por lo menos 10.000 millones de dólares para el 2009; es decir, toda una fortuna que no llegará a irrigar la economía colombiana durante el año. Eso significa, por supuesto, despidos en empresas exportadoras, que son empleos formales con todas las prestaciones legales, y menor consumo por parte de quienes viven de las remesas. Lamentablemente, esto se vuelve un círculo vicioso: también consumirán menos esos trabajadores formales que pierdan sus puestos, y la baja en el consumo afectará los ingresos de otros trabajadores, sobre todo informales, provocando graves distorsiones en los índices de pobreza. 

En la crisis económica de hace diez años se hicieron patentes esos estragos. La gente quería irse del país y hasta hubo una fuga de cerebros cuyo costo no se ha cuantificado. Muchos dejaron la universidad o el colegio. Cientos de empresas se acabaron. Miles perdieron sus casas al no poder con la hipoteca en Upac. La mendicidad se disparó, así como el desempleo, el rebusque y la delincuencia. 

Pero hay que anotar que entre esa crisis y la actual hay una diferencia sutil: en la actual tienen mayor relevancia factores exógenos que endógenos; es decir, la economía en sí no está enferma sino que está siendo afectada por la crisis mundial. En este caso, esa frase de cajón según la cual “cuando E.U. estornuda a Colombia le da gripa”, terminó por materializarse más temprano que tarde, y surge la duda acerca de si esto es fruto sólo de la desconfianza y el miedo que ha provocado el desolador panorama de la economía norteamericana –y del mundo en general–, ocasionando una gran caída en el consumo interno. O sea, si nuestro desplome es un efecto colateral. 

Si bien el país tiene la ventaja de asomarse a la recesión cuando el sector financiero está sólido, se tienen buenas reservas internacionales y suficiente cupo de endeudamiento, no puede dejarse de lado que nuestra economía suele destruir empleos con facilidad pero es muy lenta para crearlos. A pesar de que los últimos seis años fueron muy buenos para la economía colombiana –con un 2007 memorable–, el desempleo apenas pudo asomarse tímidamente a la cifra de un sólo dígito, mientras países del área, con un desarrollo similar, han tenido mejor comportamiento laboral que nosotros en todo este tiempo. Hay que recordar también que aquí se hizo una reforma laboral que no mejoró el panorama a pesar de que los empresarios siempre adujeron que era necesario flexibilizar el mercado de trabajo para crear nuevos puestos. 

Los expertos suelen recomendar una gran dosis de creatividad para salir de tiempos de crisis económicas, pero los que toman decisiones, tanto desde lo técnico como desde lo político, acostumbran ser más ortodoxos que nunca. Uno quisiera que bajara el costo del combustible, que desmontaran los parafiscales, que bajen impuestos como el IVA –en vez de subirlo como Chávez–, que reduzcan los altos salarios oficiales y apliquen ese dinero a empleos de choque, en fin… Nada de eso va a pasar; por ahora, se le apunta a la realización de obras públicas por 55 billones de pesos, pero bien sabemos lo lento que es nuestro país para la ejecución de obras. Cuando éstas empiecen, el país habrá salido por sí solo del atolladero, no sin sufrir terribles traumas.

 

 

 

Fensuagro:¿Una agencia del las Farc?

Editorial

El Mundo, Medellín

Abril 6 de 2009

Lo que se revela en más de 400 mensajes es la existencia de un contubernio inocultable entre la señora Obando y personas con mando en Fensuagro y la guerrilla de las Farc.

En decisión del viernes 3 de abril, apenas mencionada por los grandes medios de comunicación, la Fiscalía llamó a juicio a la socióloga Liliany Patricia Obando Villota, que deberá responder por los delitos de “rebelión y administración de recursos relacionados con actividades terroristas” como asesora en relaciones internacionales de Fensuagro y enlace internacional de las Farc. 

El nombre de la sindicada es poco conocido en nuestro país. No sucede lo mismo en el medio sindical norteamericano y europeo, donde resulta bastante familiar, pues durante la última década ha sido portavoz internacional de la Federación Nacional Unitaria Sindical Agropecuaria, Fensuagro, organización afiliada a la CUT con presencia en las zonas de trabajo agropecuario de 22 departamentos. Luchar contra el TLC y obtener recursos para sus programas eran las principales actividades conocidas de la hoy detenida, que ha convocado un plebiscito de manifestaciones de apoyo a través de los portales de Internet donde se desarrolla la propaganda de la extrema izquierda. En Colombia, más allá de la detenida, lo importante es la determinación de la Fiscalía de enfrentar la Farcpolítica. 

Para este llamado a juicio, la Fiscalía se fundamentó en los correos electrónicos que la sindicada se cruzó con el alias Raúl Reyes, que estaban guardados en el computador hallado en el campamento de Ecuador y en el equipo personal de la sindicada, que fracasó en el intento de borrarlos después de la toma del campamento de las Farc en Ecuador. Lo que se revela en más de 400 mensajes es la existencia de un contubernio inocultable entre la señora Obando y personas con mando en Fensuagro y la guerrilla de las Farc, alianza confirmada con la captura de su secretario general, Juan Efraín Mendoza, en el campamento del alias Negro Antonio. El grado de compromiso de la estructura de esa Federación con las Farc es uno de los asuntos que las autoridades habrán de investigar. 

Parte de los correos que fundamentan la acusación fueron divulgados este fin de semana por la prensa colombiana, otros más aparecieron en los medios de comunicación en los meses anteriores. Su contenido, así como las relaciones de las visitas internacionales de la señora Obando como vocera del sindicalismo contra el TLC de Colombia con Canadá y Estados Unidos, que están ampliamente documentadas en distintos portales de Internet, vuelve a despertar los interrogantes, que ya habíamos planteado a propósito de procesos como el de los daneses de Fighters and Lovers, sobre la financiación de las actividades de las Farc con recursos internacionales que sus testaferros consiguen con la excusa de que son recursos para el desarrollo o que les llegan de organizaciones legales, que resultan más cómplices que complacientes con el terrorismo. 

El abuso con la obtención de los recursos internacionales se demuestra en un correo de a. Raúl Reyes, en el que instruye a uno de sus validos en el sentido de que “con la finalidad de evitarnos malos entendidos con Fensuagro, conviene dejar claro que ellos solo reciben una parte de los dólares asignados por los compañeros. Sería bueno precisar con ellos su idea de porcentaje para ayuda de Fensuagro y porcentaje destinado a las Farc”. A la justicia le queda el reto de dilucidar quiénes son los “ellos” mencionados por el jefe guerrillero y qué tanto son responsables de las directrices de un sindicato que extiende sus tentáculos a buena parte de las actividades exportadoras del país. 

Con los interrogantes sobre las fuentes internacionales de financiación del terrorismo en Colombia, que son complementarias a las ya reconocidas prácticas del narcotráfico y el secuestro, queda también la sensación de que hasta ahora la lucha por revelar el carácter terrorista de las Farc sigue enfrentándose en no pocos escenarios internacionales con la complacencia de una burguesía que se pretende progresista y que mira con cierta aquiescencia las expresiones anti-sistema que divierten sus predecibles vidas en las capitales del mundo. Todo esto hace preguntarse si esos mismos que le hacen coro a los portavoces internacionales de las Farc llegarían a abrir sus puertas a los portavoces de Al Qaeda y de otras bandas terroristas que amenazan al mundo. Casos como este revelan que aun es preciso luchar con claridad para que se comprenda el carácter terrorista de las Farc y sus aliados y que se entienda que cada dólar que los financia es fuente de secuestros, siembra de minas antipersonal, narcotráfico y desplazamiento de campesinos inocentes. 

EL MUNDO ha reclamado con decisión claridad en los juicios sobre la parapolítica, porque en ellos se juega la transparencia del sistema electoral colombiano y la vigencia de la democracia. Ahora que la Fiscalía por fin ha decidido tomar cartas en la vinculación de dirigentes sindicales y políticos, hacemos el mismo llamado: la institucionalidad sindical no puede estar fundada sobre las punibles relaciones de una parte de su dirigencia con el terrorismo, pues ello viola todas las nociones de libertad y dignidad que deben caracterizar la representación de los trabajadores. Por eso en este caso y todos los relacionados, la Fiscalía ha de ser presta, objetiva y rigurosa, que es lo que los trabajadores deben exigir.

Periodistas al ataque

Por Enoris Restrepo De Martínez

El Colombiano, Medellín

Abril 6 de 2009

Qué lejos están los tiempos de la ética periodística de Fernando Gómez Martínez, Eduardo Santos o los Lleras (Alberto y Carlos). Hoy algunos comentaristas y periodistas calumnian hasta los muertos y los sacerdotes. Empuñan la pluma como si fuese una espada y se creen como Robin Hood o el Cid Campeador. Y nada de eso son. Escriben con mente casi sádica. Juegan con las honras humanas. Unas veces para satisfacer su ego y otras con intereses políticos, pero siempre buscando impresionar desde sus computadores o sueñan con armar polémica como pregonaba López Michelsen.

Al primer rumor (interesado o no) corren a redactar y apoyan hipótesis sin confirmar. Estridentes en la presentación de comentarios y noticias, crean rechazo en la sociedad a determinadas personas o grupos, siembran odios y condenas a la par que ellos mismos van perdiendo credibilidad y aprecio y, créanlo o no, contribuyen a desmoronar la sociedad con su negativismo. Por ejemplo, pienso que la simpatía y empatía que el público tenía antes por Semana, Cambio y El Espectador, ha disminuido a marchas forzadas. Es el caso de la serie de distorsiones que un famoso escritor se ha dado en publicar semanalmente, que en lugar de traerle credibilidad a él o al medio, ha despertado una gran ola de rechazo a los dos (comentarista y periódico). En esta moda de periodismo negativo, rotulan y firman artículos con el fin de impactar. Crean un espectáculo donde no lo hay, distorsionan la verdad con precisión malévola y hasta la muerte de un ser humano les sirve en su afán de llamar la atención. Algunos parecen "obsesionados por un fanatismo ciego, tal vez entramado en alguna organización política". No les importa si escriben sobre vivos o muertos, se refieran a hechos fáciles de distorsionar y difíciles de comprobar.

En la publicación de Periodista Digital, Elena Regoyos afirma "Ante la duda, culpa siempre a la prensa". Agrega que la intromisión de la prensa ha sido la causante de múltiples problemas de toda índole y traumas emocionales (hasta suicidios) en el mundo entero y enfatizan en determinados aspectos económicos. Por algo, hace poco un distinguido presidente de compañía señaló la importancia del periodismo para lidiar con la crisis económica actual y su responsabilidad en subrayar ganancias, victorias y logros -ciñéndose a la verdad y la moral- o si insisten en las frustraciones, pérdidas y derrotas. Mostrando sólo uno de los lados de la moneda, por lo general el más destructivo.

Nota: Hoy todos chuzan. Los gobiernos en todas partes lo hacen para salvaguardar su legitimidad y posiblemente tengan en excesos. ¿Pero privadamente, quiénes pagan por chuzar y divulgar los contenidos? Grave.

 

 

 

 

domingo, 5 de abril de 2009

Auspiciosa cumbre de OTAN

Editorial

El Mundo, Medellín

Abril 5 de 2009

Los demócratas y amantes de la paz en el mundo debemos estar complacidos por la unanimidad alcanzada en el seno de la OTAN en la lucha contra el terrorismo.

Durante los dos últimos días, los líderes de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, se reunieron a una y otra orilla del Rín, en la ciudad francesa de Estrasburgo y en la población alemana de Kehl, en una curiosa decisión de las dos potencias europeas de ser co anfitrionas de la Cumbre, aparentemente como una manera de festejar la reincorporación de ésta última a la estructura militar, después de 43 años de ausencia y justo cuando se celebran los 60 años del nacimiento de la Alianza. 

Cabe recordar que la OTAN es el marco político de un pacto militar firmado el 4 de abril de 1949, en Washington, por los gobiernos de los Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Dinamarca, Francia, Holanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Reino Unido y Portugal. Entró en vigor el 26 de julio del mismo año, y desde entonces se incorporaron Grecia y Turquía en 1951; la República Federal de Alemania en 1954; España en 1982; y Hungría, Polonia y la República Checa, en 1999. En esta cumbre los Aliados han dado la bienvenida a dos nuevos estados miembros, Albania y Croacia, en tanto que son notorios los gestos de sus principales líderes, con el presidente Obama a la cabeza, para mejorar las relaciones con Rusia, su histórico rival al este de Europa. De hecho, a pesar de las graves tensiones vividas a raíz de la invasión rusa de una parte del territorio georgiano el año pasado, la Alianza tiende la mano a Moscú para “explotar al máximo” las posibilidades de cooperación en el seno del Consejo OTAN-Rusia reformado y, de otra parte, es una señal alentadora para la paz del mundo que simultáneamente con la cumbre de OTAN, Estados Unidos y Rusia anuncien la reanudación este mismo mes de las conversaciones sobre un nuevo acuerdo para reducir arsenales nucleares. 

En tiempos de la Guerra Fría, el objetivo fundamental de la OTAN era prevenir un eventual ataque de la Unión Soviética y salvaguardar la paz y la seguridad de los miembros de la alianza. Ese principio se extendió al Mediterráneo y, a partir de la Cumbre de Madrid en julio de 1997, se amplió a los países del este europeo. En la Cumbre de Washington de 1999, la OTAN sufrió un cambio fundamental en el enfoque de sus actividades, acorde con los desafíos del momento, y fue así como en la Declaración final quedó establecido que el terrorismo y el crimen organizado constituían los mayores desafíos del momento y, en consecuencia, se adoptaron dos estrategias básicas: una, las misiones militares, que incluyen el mantenimiento de la paz, la ayuda humanitaria y el control de crisis, ya no sólo en el área de los 19 aliados, sino también en el de 24 “asociados”, de la “zona euroatlántica” (continente europeo y su periferia); y la otra, el establecimiento de relaciones de cooperación y asociación con el fin de apoyar la estabilidad de regiones clave para la seguridad de la OTAN. 

Eso explica que en la Declaración final de la cumbre de Estrasburgo-Kehl se proclamara que la seguridad de Europa y Estados Unidos es “indivisible” y que la finalidad primera sigue siendo “la defensa colectiva de nuestra población, del territorio y de las fuerzas de nuestros países”, pero la OTAN debe seguir siendo una “alianza adaptable”, dispuesta a afrontar nuevas amenazas, entre las cuales mencionan la lucha contra el terrorismo cibernético, la protección de las rutas de energía y la persecución de la piratería. En este momento, la OTAN tiene 75.000 soldados desplegados en misiones que nada tienen que ver con la defensa territorial de Europa, siendo la operación más importante y la que copó buena parte de las deliberaciones de la cumbre, la que desarrolla en Afganistán, en respaldo de un gobierno que no ha sido capaz de estabilizar el país y combatir eficazmente al grupo terrorista de Al Qaeda, después de ocho años del derrocamiento del régimen Talibán. 

Los demócratas y amantes de la paz en el mundo debemos estar complacidos por la unanimidad alcanzada en el seno de la OTAN en la lucha contra el terrorismo, particularmente en lo relativo al conflicto afgano donde, como dice el presidente Sarkozy, “se juega una parte de la libertad del mundo y no tenemos derecho a perder allí”. Un crédito del presidente Obama – que en el frente antiterrorista está demostrando que no hubo solución de continuidad en la política del Imperio liderada por el presidente Bush – es haber conseguido un consenso en torno a su estrategia para Afganistán, basada en la combinación de la intervención militar, el compromiso de los países vecinos en la solución del conflicto y lo que él llama la “afganización” progresiva de las responsabilidades. Exactamente la misma estrategia que se aplica en Irak, desde el gobierno Bush, para que sus autoridades legítimas asuman paulatinamente la defensa de la democracia y de la paz. Por lo pronto, la decisión más importante de la Cumbre es reforzar el componente militar de la misión en Afganistán con 5.000 soldados, provenientes de Alemania, España, Italia, Francia y Reino Unido, entre otros. EEUU, aparte de los 36.000 que ya tiene allí, enviará otros 21.000. Uno de los objetivos inmediatos es reforzar la seguridad del país de cara a las elecciones del 20 de agosto próximo y adiestrar a las fuerzas de seguridad afganas, para lo cual se aprobó un fondo de 100 millones de dólares.

A pesar de la distancia que nos separa, el conflicto afgano no es ajeno a Colombia. En días pasados, en el marco de la “Conferencia de Antiterrorismo Contemporáneo, la Experiencia Colombiana”, celebrado en Bogotá, la Consultora Ejecutiva para el Desarrollo Cívico Militar del Comando Central de EEUU, Dawn Liberi, manifestó “El modelo colombiano es muy relevante y altamente aplicable en muchos aspectos a la situación de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo en Afganistán”. ¿Será que va cuajando la idea, lanzada hace tres años, de que Colombia ingrese a la categoría de “Gran Aliado Extra OTAN”, en la cual ya se encuentran, de Latinoamérica, Argentina y Ecuador?

¡Adios a las armas!

Por Jaime Jaramillo Panesso

El Mundo, Medellín

Abril 5 de 2009

Llamó desde el teléfono público de la Cárcel de Seguridad de Itaguí, por indicación de un guardián del Inpec que le escuchó su historia. Dijo que había militado en un bloque paramilitar y que tenía unas armas para entregar. Fui entonces a visitarlo y me contó: “Mi nombre es José Luis, soy de Remedios y estoy condenado por secuestro. Cuando estaba en el Bloque Metro me entregaron una muchacha secuestrada para que la vigilara en una finca. Era hija de un comerciante de Yarumal que debía pagar una extorsión o vacuna. Hilda se llamaba y de tanto estar juntos nos enamoramos. A un día de volarnos nos cayó el Gaula y me detuvieron. Pero eso no es un secuestro porque Hilda no quería escaparse sola, sino conmigo. Ella declaró mi inocencia ante la Fiscalía y me dieron libertad condicional. Yo volví a donde mi comandante Doble Cero. Pero el Bloque Metro se encontraba en una guerra a muerte con otro bloque, el Héroes de Granada, que nos pisaba los talones. Mejor dicho, nos acorraló, exigiendo que nos uniéramos a ellos. Antes de que eso ocurriera, a un compañero mío, El Toche le decíamos, y a mi, que me pusieron Pajarito, el mando nos ordenó la tarea de esconder una armas. Engrasamos y envolvimos en plástico doble cincuenta fusiles AK 47, diez R-15, unas granadas y seis pistolas. Yo se donde están enterradas y quiero entregarlas a las autoridades, pero solicito una rebaja de pena y protección para mi familia”.

Pregunté por qué ahora estaba preso y me dijo que se escapó en medio del cambio de estructura militar. Cuando se encontraba en casa de sus padres en Remedios, la policía lo detuvo por el secuestro de Hilda.

La narración parecía verosímil. Me puse en contacto con los altos mandos de investigación policial y al cabo de unas semanas una comisión de expertos con un teniente a la cabeza visitó a Pajarito, tomó nota de su propuesta y luego de la autorización del fiscal, salieron preso y policías rumbo al lugar de las armas enterradas. Pajarito dio vueltas alrededor de una antigua casa campesina y de dos árboles algarrobos, pero la piedra que dizque era el principal punto de referencia y un jagüey habían desaparecido. Midió por pasos la distancia de la acequia y no le resultaron sus cálculos. Fallida la diligencia, los investigadores concluyeron que José Luis era un mitómano que no tenía idea de lo que hablaba. 

A comienzos de este año ingresó al mismo patio del penal, El Sordo Evencio, un compañero de guerra del Pajarito, a quien creía muerto en un combate con la guerrilla de las Farc, Frente 36, porque no se volvió a saber nada de él luego de una incursión a las plantaciones de coca cerca de Tarazá. El Sordo Evencio quedó herido en aquella ocasión y salió del tropel huyendo hasta llegar a Caucasia donde lo atendieron como desplazado. Ahora se encontraba preso por lesiones personales, hurto agravado y falsedad en documentos. 

Sentados en el pasillo del presidio y con las tazas de acrílico llenas de una sopa espesa indescifrable, El Sordo Evencio le narró a Pajarito lo siguiente: “¿Te acordás del Toche, hombre Pajarito? Pues te cuento que se sacó un entierro y está rico. Las Farc le compraron el armamento que él mismo escondió. Le pagaron un buen biyuyo de contado y se fue a vivir a Cúcuta. Eso dijo”. 

Pajarito ya no canta, seguramente no cantará jamás durante la condena a veintidós años que tiene que purgar en la jaula que El Toche nunca quiso visitar.

 

 

 

La elección en la U de A

Por alfonso Monsalve Solórzano

El Mundo, Medellín

Abril 5 de 2009

La más importante institución educativa y social del Departamento es su Universidad de Antioquia: tiene más de treinta y seis mil estudiantes, de los cuales 5000 están en las sedes regionales; con un pequeño pero creciente número de programas y estudiantes de posgrado; unos 1600 profesores de tiempo completo y 5000 de cátedra, un sistema de investigación entre los mejores, si no el mejor de Colombia, que está integrándose cada vez más al servicio de las necesidades de Antioquia y sus regiones y del país, apoyando a los sectores productivo, social y gubernamental; con actividades de extensión que cubren desde las prácticas estudiantiles, dirigidas casi todas ellas a servir a los sectores más vulnerables de la población hasta la asesoría y consultoría; tiene un presupuesto de más de 600.000 millones de pesos. Por eso la elección de su rector no es cosa de poca monta, y, en consecuencia, para entender el proceso de selección es importante mirar el contexto en que ésta se realizó. 

La actual Universidad es el resultado de muchos años de trabajo colectivo, con un enfoque nuevo de modernización que arrancó en los sesentas con la construcción de la nueva sede, el hermoso campus, obra de Ignacio Vélez Escobar y la reforma curricular, realizada en esa misma década, que significó el paso del viejo modelo de universidad europeo al norteamericano. Fueron también muy importantes esfuerzos de saneamiento económico efectuados por Rafael Aubad, que inició también la reforma de los estatutos de la Universidad a tono con la Ley 30. 

Pero, sobretodo, hay que destacar la visionaria gestión de Jaime Restrepo Cuartas, quien lideró el primer Plan de Desarrollo de la Universidad de Antioquia (2006- 2016), dando inicio al proceso de regionalización de una universidad que, siendo de Antioquia, sólo operaba en Medellín; Restrepo, mucho antes de que el presidente Uribe convirtiera en política de Estado la cobertura, comenzó dicho proceso, en el entendimiento de que la educación superior es un derecho de los jóvenes antioqueños. 

Puso a la investigación como eje de las otras funciones misionales e impulsó los posgrados, lo que revolucionó los currículos de pregrado; concibió la sede de Investigación de la Universidad de Antioquia, SIU, la mayor concentración de investigadores y e infraestructura de investigación básica y aplicada de Colombia y concibió el Parque Tecnológico de Antioquia. Con estas acciones, el doctor Restrepo impulsó las condiciones para investigación de calidad y con pertinencia, las cuales permitieron el hasta entonces imposible acercamiento entre la universidad, la empresa y el estado y el inicio del modelo de globalización de Antioquia basado en una economía de conocimiento. Sin el desarrollo de un fuerte sistema de investigación, no habría Comité Universidad Empresa Estado, ni Parque del Emprendimiento, ni podría hablarse de la Manzana del Emprendimiento, ni de los Centros de Investigación e Innovación de Excelencia, ni de Expedición Antioquia 2013, ni de transferencia tecnológica a empresas como Sofasa y Haceb, entre otras. 

El actual rector, Alberto Uribe, en algunos casos, desarrolló ese legado, con la creación del Comité Universidad – Empresa – Estado, o, el liderazgo en la presentación de un nuevo proyecto de Ley de Estampilla para la Universidad, o la compra de la Clínica León XIII. 

El proceso de elección fue complejo. En los foros, el debate fue abierto, respetuoso y transparente. Pero en otros escenarios, en ocasiones, tuvo fases que merecen la reflexión de todos: en el calor de la contienda, hubo rumores para desacreditar a varios candidatos, señalamientos de politiquería a algunos de ellos porque cumplían con la obligación de hablar y presentar las propuestas a los miembros del Consejo Superior, más aun cuando los críticos, con todo derecho, hacían lo mismo en defensa de su causa; presión indebida a miembros del gobierno central, acusándolos de cambiar su representante por el sólo hecho de hacer valer el criterio de que dicha representación debía reflejar el punto de vista del representado; imputaciones de querer apropiarse del presupuesto o de falta de ética a personas que tienen todo el derecho, por su trayectoria intachable en la Universidad y el Congreso a opinar y expresar sus preferencias. Reconozco en todos, no obstante, su legítimo interés en el Alma Mater. 

El Consejo Superior, en su sabiduría, eligió de nuevo al médico dermatólogo Alberto Uribe Correa, a quien felicito por ello y le deseo lo mejor, así como a nuestra Alma Mater. La Universidad ha sufrido serios problemas de gobernabilidad, con presencia de grupos violentos y delincuenciales, que pueden, de persistir y desbordarse, hacerla inviable, y la regionalización debe redireccionarse, tal como lo reconoce el comunicado del Consejo Superior que da cuenta de la elección. Y desde mi punto de vista, sería un error fatal desmontar o desacelerar la política de investigación, por las razones arriba expuestas.

 

 

Cómo salir más rápido de la recesión

Por Andrés Oppenheimer

El Colombiano, Medellín

Abril 4 de 2009

Contrariamente a la opinión generalizada de que una posible recuperación económica de Estados Unidos en el 2010 se extendería rápidamente a Latinoamérica, algunos expertos advierten que la región podría tardar algunos años más en recuperarse, debido a las tensiones políticas que generará el abultado calendario electoral del continente.

Javier Santiso, un destacado economista de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OECD) -el club de los 30 países más ricos del mundo- me hizo notar en una entrevista algo que ha pasado casi inadvertido en la mayoría de los análisis económicos: el posible fin de la recesión en Estados Unidos podría coincidir con el principio de una temporada eleccionaria inusualmente agitada en Latinoamérica.

Entre el 2010 y el 2012 se celebrarán 11 elecciones presidenciales en la región, incluyendo las de Brasil, México, Colombia, Argentina y Perú.

"'Históricamente, las elecciones en Latinoamérica han provocado incertidumbre política, y nerviosismo entre los inversores locales y extranjeros'', me dijo Santiso, citando nuevos estudios de la OECD que han examinado el impacto de las elecciones en el desempeño económico de los países. "Incluso si hay una recuperación en Estados Unidos el año próximo, muchos países latinoamericanos podrían demorar dos o tres años para iniciar su recuperación''.

Rogelio Ramírez de la O, de la empresa de proyecciones económicas Ecanal, de México, coincide. Me dijo que el nerviosismo preelectoral podría ser mayor esta vez, porque la crisis global hará que muchos candidatos critiquen las políticas de libre mercado seguidas por la mayoría de los países de la región durante las dos últimas décadas.

Según estudio de la OECD, todas las principales crisis financieras latinoamericanas de los últimos 15 años sucedieron en años electorales. Es el caso de las crisis financieras mexicanas de 1980 y 1994, de la megadevaluación en Brasil en 1999, y de la crisis económica argentina del 2001.

Hay tres fenómenos recurrentes en las crisis financieras latinoamericanas, según revela el estudio:

- Los gobiernos que están de salida aumentan el gasto público y postergan medidas de costo social como devaluaciones, lo que frecuentemente obliga a los gobiernos entrantes a tomar medidas de ajuste.

- Los bancos internacionales tienden a decirles a sus clientes en años preelectorales que posterguen sus inversiones en países latinoamericanos hasta después de la votación presidencial. El OECD estudió las recomendaciones de 10 grandes bancos internacionales -incluyendo a J. P. Morgan, Goldman Sachs y el Deutsche Bank- entre 1997 y el 2006, y encontró una clara tendencia de recomendaciones negativas en el año que precedió a las elecciones presidenciales.

"Los bancos no saben qué va a ocurrir, y entonces recomiendan a sus clientes apartarse del país antes de la elección'', dice Santiso.

- Estas recomendaciones negativas de los bancos internacionales, a su vez, suelen provocar fugas de capitales o caídas de los niveles de inversión en los países latinoamericanos antes de las elecciones, según revela el estudio.

La buena noticia es que, por primera vez, varios países latinoamericanos han logrado evitar esta tendencia al deterioro económico preelectoral, resistiéndose a la tentación de adoptar políticas económicas irresponsables antes de las elecciones. Santiso citó los ejemplos de Chile, Brasil, México y Perú, que no incurrieron en enormes aumentos del gasto público ni en otras medidas irresponsables antes de sus elecciones más recientes.

"Eso es una señal muy importante, y muy alentadora", dice Santiso. "Al mismo tiempo, debemos tomar en cuenta que las últimas elecciones se realizaron durante un período de bonanza económica".

¿Qué debería hacerse para impedir las recesiones económicas vinculadas con las elecciones?, le pregunté a Santiso.

"Ahora que sabemos que los ciclos políticos pueden provocar crisis económicas, tanto los gobiernos como las oposiciones deberían impulsar pactos de credibilidad", dijo Santiso. "Eso sería muy importante para minimizar estos impactos antes de las elecciones".

Mi opinión: Estoy de acuerdo. Para pasar a formar parte del Primer Mundo, los países emergentes deberían buscar acuerdos nacionales para dejar atrás la volatilidad preelectoral. Una de las principales definiciones de los países en vías de desarrollo es, precisamente, la frecuencia con la que la inestabilidad política se traduce en volatilidad financiera.

Cuanto más rápido lleguen a "pactos de credibilidad" en torno de políticas de Estado en materia económica, tanto más se convertirán en imanes para las inversiones locales y extranjeras, y más rápido saldrán de la actual recesión mundial una vez se recupere la economía estadounidense.

 

 

 

 

 

El destape del Darién

Editorial

El Colombiano, Medellín

Abril 5 de 2009

Razones ambientales respetables, pero susceptibles de controversia, y temores alimentados por falsos imaginarios colectivos, han impedido la integración de todo el continente con una vía entre Argentina y Alaska. Son 108 kilómetros de una barrera natural antimigratoria, que convierten un santuario ecológico en un refugio de grupos armados ilegales.

En su reciente visita a Panamá, el Presidente Uribe puso sobre el tapete la apertura del Tapón del Darién, con claros argumentos de integración y de seguridad para recuperar una zona donde proliferan grupos armados ilegales, traficantes de armas, de drogas y de personas.

En este "tapón" de un poco más de 100 kilómetros de territorio selvático, se anida el abandono. De hecho, el Darién es la provincia más empobrecida de Panamá. Mantenerla en el atraso, al amparo de argumentos ambientalistas y temores atávicos, lo único que ha conseguido es convertir esa preciada reserva ecológica en santuario de la ilegalidad, refugio de guerrilleros y grupos al margen de la ley para mantener secuestrados y establecer laboratorios de drogas.

En un paso más de la integración entre Colombia y Panamá, habrá una línea de transmisión de energía. ¿Constituye ese proyecto binacional un atentado ecológico? ¿Por qué entonces lo sería una vía, hecha con todas las interventorías ambientales necesarias y que además sería la mejor forma de garantizar la seguridad en la zona y la conservación de ese patrimonio de la humanidad?

El dichoso "tapón" se ha convertido para los panameños en un fantasma amenazante. En su imaginario colectivo creen que si se abre, los invadimos con nuestros males. ¿Por qué no pensar que también llegará lo bueno: nuestra industria, nuestro comercio, nuestra medicina, nuestras universidades, nuestro turismo, nuestros alimentos. Y no solo los nuestros, sino los de toda América del Sur, al tiempo que Centroamérica ampliará también su mercado.

De temores infundados se alimentan algunos políticos y por ello, "el tapón" no está en la agenda de los candidatos que se presentarán a las elecciones presidenciales del próximo 3 de mayo, pese a reconocer que para convertir a Panamá en un país moderno e incluyente se requiere más desarrollo del que les proporcionan los ingresos del Canal, su comercio y sus entidades financieras.

Nos alegra coincidir plenamente con el pronunciamiento del periódico El Mundo (cuyo director Guillermo Gaviria Echeverri lleva muchos años clamando por la ruptura del Tapón del Darién), al solicitar el apoyo del BID y de los gobernadores de Centroamérica para conectar definitivamente la carretera Panamericana, de 25.800 kilómetros entre La Patagonia y Anchorage, "interrumpida entre Panamá y Colombia, en un tramo de sólo 108 kilómetros, 58 allá y 50 aquí, cuya construcción costaría unos US$ 231 millones".

EL COLOMBIANO, como defensor de esa integración social y económica, convoca al diálogo sobre la importancia de destapar el Darién y proponemos explorar la idea de una cumbre binacional con autoridades, expertos y periodistas colombianos y panameños.

Resulta inconcebible pensar que los habitantes de Panamá crean, sinceramente, que destaponar el Darién, el único tramo que falta para que un argentino pueda viajar por tierra hasta Alaska, significaría una invasión de colombianos indocumentados. Un temor sin verdaderas raíces latinoamericanas, y con más clara influencia norteamericana, por anteriores políticas antimigratorias que inspiraron obras como el muro de 1.125 kilómetros que se construye en la frontera entre Estados Unidos y México, y que la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha calificado como una vergüenza.

No existiendo barreras naturales antimigratorias con los demás países de Suramérica, ninguno ha registrado tal invasión. Los colombianos no somos una plaga que tengan que contener con tapones. Y lo que sí es cierto es que, independientes de su origen y nacionalidad, "los bandidos nunca han tenido fronteras", como les dijo el Presidente Uribe a los empresarios panameños.

 

 

 

Y van dos

Por Salud Hernández Mora

El tiempo, Medellín

Abril 5 de 2009

Viajé al segundo Puerto Brasil, el que mencionaron Carlos Lozano, director de Voz, en una columna que publicó este diario, y Jaime Cedano, director de Red Vivir, en carta que me envió, pero que jamás figuró en el proyecto aprobado en España.

Siento darles malas noticias a ambos: en "su" Puerto Brasil, vereda de Viotá (Cundinamarca), no tienen ni la menor idea del programa que su ONG supuestamente iba a desarrollar en dicha localidad con dineros españoles.

Y tampoco se llama Puerto Brasil, sino El Brasil, ya que el primero es el nombre de una tienda y un billar donde, a falta de parque o calles, se reúnen los vecinos.

Pero me alegro de que me enviaran para allá, no solo porque revolucionamos el avispero y ahora la gente sabe qué puede reclamar, sino por ser un lugar precioso que tal vez nunca habría conocido (también es espectacular el Puerto Brasil del Tolima).

Como creo que el señor Lozano hace rato que no va, si es que alguna vez fue, lo mismo que Cedano, les cuento lo que encontré en esa empobrecida vereda, situada a diez kilómetros de Viotá, de los cuales seis son destapados y en pésimo estado (la vía, me dijeron, figura tres veces pavimentada).

Los catorce miembros de la Junta de Acción Comunal, campesinos nacidos en esas tierras cafeteras, jamás supieron de los planes de Red Vivir hasta que se lo contamos nosotros.

Les parecía imposible que en esa comunidad donde todos se conocen, compuesta por trescientos hogares pobres, ninguno tuviera noticia del futuro arribo de doscientos cuarenta millones de pesos para ayudar "a cuarenta y dos familias", según indica el proyecto que respaldó la Alcaldía de Sevilla (España).

Luego tuve que aclararles que en el Partido Comunista Colombiano me dijeron que ya no eran 42 sino 10 las que se beneficiarán y que algunas de ellas ni siquiera viven ahora en dicho Puerto Brasil.

Ese extremo molestó aún más a los habitantes de la vereda, porque si ya encontraban desproporcionada la relación familias/plata con 42, no digamos cuando supieron que el número era muy inferior y que ni siquiera existía un listado, además de que desconocían los criterios para escogerlos. Porque necesitados y víctimas de la violencia, guerrillera o paramilitar, son todos.

Los vecinos, representados por la Junta de Acción Comunal, se reunieron el domingo pasado en casa de la tesorera, Cecilia Martínez, y tomaron las siguientes decisiones, estimados señores Lozano y Cedano: nos piden a los periodistas que sigamos las averiguaciones, que no los vayamos a dejar solos, porque a ellos les queda muy difícil investigar y no están seguros de lo que pasará con la plata. Segundo: que los fondos, si llegan, beneficien a todos sin excepción. Para lo cual escogieron reparar la vetusta escuela, agrietada, sin computadores ni Internet, así como la cancha deportiva, en estado lamentable. Y les advierto que es gente organizada, activa, preparada, que no se quedará de brazos cruzados.

Cierto que este 'Puerto Brasil' cundinamarqués fue feudo de los comunistas y aún los aprecian, pero hace ya dos décadas que se marcharon. Las Farc ocuparon el espacio e hicieron de la vereda y de Viotá su reino, sobre todo cuando el frente 42, del 'negro Antonio', que aún tiene milicianos por esas montañas verdes, mató, extorsionó y desterró a muchos inocentes. Después, a partir del 2003, fueron los paramilitares los que masacraron civiles con la falsa excusa de combatir guerrilleros.

Por tanto, salvo que los comunistas estuvieran camuflados entre las Farc, debo indicarle a Carlos Lozano que, a diferencia de lo que cree, hace mucho que sus compañeros de partido dejaron la vereda.

Así que la ayuda podía haber sido para ese 'Puerto Brasil', para el del Tolima o para otro que aparezca mañana en el Guaviare.

NOTA. Quien fue personero de Valencia en el 2003 tiene testigos que confirman que no participó en la reunión donde amenazaron a las víctimas de un atentado para que no denunciaran a un paramilitar.

 

 

 

 

sábado, 4 de abril de 2009

Hueso por hueso

Por Álvaro González Uribe

El Mundo, Medellín

Abril 4 de 2009

Cambio un húmero equivocado por un cúbito romo; dos costillas falsas por cuatro vértebras desvertebradas, un radio sin señal por una tibia fría, tres peronés sin peros por dos omoplatos quebrados. “El coleccionista de huesos” es una película de terror, pero acá no es una película, es un país de terror. Se trata sencillamente del negocio que están proponiendo las Farc al Gobierno por medio de la carta dirigida al grupo “Colombianos por la Paz”: el cuerpo (lo que debe quedar de él) del mayor de la policía Julián Guevara, por los cadáveres de Raúl Reyes e Iván Ríos.

Listo. Aquí todo se negocia, sigamos negociando, usados como los anteriores pero con imperfectos: permuto un coxis astillado por un esternón moto-serruchado, una clavícula con mácula por un parietal agujereado, un temporal sin tiempo por un sacro satánico, un trapecio sin cuerdas por una rótula sin rotular. 

Y también hay con ñapa: entrego un maxilar con una muela calzada en oro a cambio de dos tarsos y dos metatarsos calzados en un par de botas pantaneras; un carpo con reloj digital por un frontal con sombrero vueltiao; todo un cráneo con pasamontañas por una falange con anillo; una mano aún con uñas por dos manos con las falanges entrelazadas (¡dos por uno!); un fémur con jirones de overol por el martillo, el yunque y el estribo de un oído medio con un arete de fantasía. 

Cambio, recambio, intercambio, permuto, vendo, compro, trueco, transfiero, negocio, canjeo, traspaso, trapicheo, cambalacheo, trafico, especulo, ofrezco, subasto, oferto, financio y tramito cadáveres, osamentas, cuerpos, huesos, cráneos, mechones de cabello, cartas dentales, pedazos de ropa, células, fluidos, uñas, manos, muestras de ADN y hasta actas de defunción. En Colombia los cuerpos vivos o muertos y sus pedazos son botín y mercancía. Si no hubiera ofertas y demandas equilibradas el dinero humano circulante nos tendría en inflación permanente. 

Pero si las Farc quieren intercambiar el cuerpo del mayor Guevara por los de áliases ‘Raúl Reyes’ e ‘Iván Ríos’ deben exigir algo más, pues de lo contrario saldrían estafadas porque al cadáver de Ríos le falta la mano que alias Rojas le cortó para vender, a no ser que el Mayor también esté incompleto luego de más de tres años bajo la selva húmeda tropical. Quizás deba mediar algún país amigo para evitar engaños en la macabra transacción. 

Qué degradación sin fondo. Ya no hay adjetivos ni lágrimas ni asombro ni vergüenza ni más rubor para las mejillas frente al mundo. Pero no nos escandalicemos, es la antiquísima ley del talión aplicada en forma literal: ojo por ojo, diente por diente, hueso por hueso, mano por mano, cadáver por cadáver, persona por persona, guerrillero por paraco, paraco por soldado, soldado por guerrillero, campesinos por paracos y por guerrilleros, campesinos y muchachos de barriada positivos por soldados, armas por coca, víveres por amenazas, tierra por desplazamiento, vacuna por dinero, laboratorios por protección, paz por guerra, sosiego por terror, Colombia por infierno. 

¿Y por cuál hecho pensarían intercambiar los asesinatos afortunadamente frustrados del ministro Juan Manuel Santos y de su hermano Enrique?, ¿o se irían a llevar sus cadáveres como botín de guerra? Dicen que iba a ser una retaliación por la muerte de Reyes, y ahora piden el cadáver de éste y de Ríos que, además, ¿coclí coclí dónde están? 

Juan Gossaín entrevistó a la madre del mayor Guevara ante la posible entrega de sus restos. Cuando el periodista le pidió un mensaje para el jefe de las Farc ella expresó (casi textualmente): “yo le diría a don Alfonso Cano que le agradezco su acto de generosidad”. ¡Ay país!, país en el cual tenemos que mendigar la más minúscula migaja de caridad, agradecer el más diminuto mendrugo de humanidad. 

“Juego mi vida, cambio mi vida/ de todos modos/ la llevo perdida…/ Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo/ la dono en usufructo, o la regalo… (…) por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil…”.

 

 

Una oferta distractora

Por Jorge Alberto Velásquez Betancur

El Mundo, Medellín
Abril 4 de 2009

De nuevo las Farc le quieren meter la mano al proceso electoral colombiano. Lo hicieron en 1998, cuando engolosinaron al candidato Andrés Pastrana con la posibilidad de una paz a la vuelta de la esquina, para terminar perdidos, Pastrana y el país, en los vericuetos del Caguán. Como respuesta, en 2002, una sociedad cansada del engaño y de la violencia desatada a pesar de la zona de distensión, se volcó mayoritariamente en apoyo del Manifiesto Democrático presentado por el candidato Álvaro Uribe Vélez, cuyos cien puntos terminaron condensados en la propuesta de la Seguridad Democrática, la misma que apuntaló la reelección en el 2006.

Ahora las Farc anuncian un cambio de estrategia. Su lenguaje de guerra cambia abruptamente. Por primera vez, el grupo guerrillero no insiste en el despeje de una zona del territorio nacional. 

Siempre que se menciona la posibilidad de un diálogo con las Farc es imposible sustraerse al ejemplo dado a principios de la década del ochenta por la naciente democracia española, bajo la inspiración de Felipe González: “Una democracia no negocia con cadáveres sobre la mesa”. Pese a algunos titubeos de los gobiernos de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero, cuyos intentos de diálogo fueron cercenados por la bomba en el aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006, la sociedad española se ha mantenido firme en este propósito. El diálogo es un imposible moral mientras ETA mate y secuestre. Así de simple, pero igual así de profundo. No olvidemos que España y Colombia son los últimos países de Occidente donde grupos terroristas siguen asesinando en nombre de ideas políticas. 

El ejemplo español lo puede retomar la sociedad colombiana, algunos de cuyos sectores son proclives a los cantos de sirena. Colombia debe insistir con firmeza en que no puede haber diálogo mientras haya servidores públicos y ciudadanos encerrados en los campos de concentración de la guerrilla. No se puede hacer política a partir de los posibles beneficios electorales de la violencia ni puede legitimarse a quienes promueven y practican la violencia como instrumento de acción política o de coacción electoral. 

Hay que tener presente que la guerrilla ha desaprovechado todos los espacios de negociación abiertos por los diferentes gobiernos colombianos, desde Belisario Betancur hasta Andrés Pastrana. Así lo demuestra la historia de los procesos de paz desde Tlaxcala hasta el Caguán, todos los cuales han terminado con un portazo en las narices de la esperanzada sociedad colombiana. Pastrana, por afanes electorales, escogió la vía del diálogo y se equivocó. En el Caguán la guerrilla demostró que tiene el diálogo y la negociación no como camino hacia la paz sino como estrategia inmediatista para ganar tiempo y oxigenar su proyecto de toma armada del poder. Esos antecedentes no dan confianza para embarcarse en una nueva aventura negociadora. 

Los tiempos no cambian en vano. Las sociedades evolucionan hasta el punto de comprender que la lucha armada perdió su espacio político y que la violencia no resuelve ni uno solo de los problemas. El punto de partida de una negociación con la guerrilla, hoy, debe ser la renuncia a la violencia como opción política. 

Ningún grupo puede basar su plataforma política en la muerte de sus opositores, sean militares o civiles, así como de ancianos, mujeres y niños. 

El delito no puede ser una bandera electoral. La democracia colombiana tiene que sacudirse de la amenaza de las armas cada que se avecina un período electoral. Cada concesión es un retroceso.

 

 

Del exrector de la U de A, Jaime Restrepo Cuartas

El Mundo, Medellín

Abril 4 de 2009

Sería ingenuo de mi parte pensar que mi respuesta pudiera tener el mismo lugar del editorial del periódico de 2 de marzo del presente año, titulado: “En la Universidad de Antioquia primó el buen juicio”. Sin embargo, acudiré a su prestigio como periodista y sus atributos democráticos y patrióticos, para solicitarle que se le dé en el periódico “El Mundo”, a esta respuesta, el despliegue que se merece mi buen nombre como ciudadano y mi prestigio como profesional. Me referiré en esta masiva, por supuesto, tan solo a las alusiones que en el diario hace sobre mi persona y en las apreciaciones sobre una supuesta politiquería, comportamientos antiéticos o influencias sobre el manejo presupuestal de la Universidad.

Señor director: 

Ante todo, debe estar libre de duda, mi respaldo a la Universidad de Antioquia como institución al servicio del país, no solo por mi incesante batalla para que sea una entidad para la ciencia, la investigación y la cultura, sino para que se preserve de la violencia que la maltrata, deteriora el ambiente académico y la pone en riesgo de cesar en el cumplimiento de su misión. Prueba de ello es que en el actual Congreso de la República, a más de las tres leyes de mi autoría que he logrado sacar adelante, he insistido en el mejoramiento presupuestal, el respeto a la autonomía, el incremento de los recursos de la estampilla y la preservación de los servicios de salud, de las Universidades públicas. 

De tiempo atrás, por los canales institucionales, como son las conversaciones directas con el señor Rector y en las reuniones con los ex rectores, he cuestionado el que se haya permitido que los venteros ambulantes vuelvan a tomarse la universidad, por los riesgos que ello conlleva en el ingreso de delincuentes que, en el interior del Alma Mater, comercian con todo tipo de productos, incluidas las mercancías piratas o las drogas enervante; realizan robos, atracos y actos vandálicos, o sirven como vehículo para la infiltración de grupos armados al margen de la ley, quienes, encapuchados, hacen despliegues militares en el claustro, atemorizando a la comunidad académica. 

Mis críticas al manejo actual de la Universidad De Antioquia han estado alrededor de la preservación de un ambiente académico para facilitar el estímulo a la labor docente, pues los cierres periódicos y el miedo a la violencia, van haciendo mella en el mejoramiento continuo de la calidad en los diferentes programas. No es mi costumbre, nunca lo ha sido, hacer chismes de farándula, buscando desacreditar a alguien. Y jamás he buscado prebendas personales y menos presupuestales. 

Así de claro, y si alguien piensa lo contrario que lo diga sin ambigüedad y sin necesidad de hacer correr rumores. Desde mi actual posición como Representante a la Cámara puedo y debo opinar de éste y de cualquier otro tema sin que ello implique una falta a la ética, y mi opinión puede o no ser tenida en cuenta. En este caso no se tuvo en cuenta, lo cual no resta que mi capacidad siga siempre al servicio de la Universidad. 

De usted, cordialmente 

Jaime Restrepo Cuartas