Editorial
El Tiempo, Bogotá
Diciembre 14 de 2009
De acuerdo con el cronograma fijado por
Como es bien conocido, uno de los postulantes en dicho proceso es el Grupo Planeta, socio mayoritario de
Sin embargo, es lamentable constatar que tal política ha brillado por su ausencia en otros grupos de comunicación que hace rato perdieron el decoro frente al tercer canal. A medida que se aproxima el plazo límite para que comience la última etapa, los colombianos han sido sometidos a una ofensiva noticiosa en la que supuestos expertos son entrevistados, cuando en la inmensa mayoría de los casos se trata de abogados y consultores contratados por las mismas empresas que tienen intereses en mantener el duopolio actual. Dicha práctica incluye la descalificación de eventuales oponentes, a través de verdades a medias y mediante el uso masivo de medios escritos, radiales o televisivos.
Como si eso fuera poco, se ha ejercido una presión indebida, que raya en el chantaje, tanto sobre
Si esas tesis se imponen, los verdaderos perjudicados serán los colombianos, que ya se han visto damnificados con el atraso superior a un año que lleva la adjudicación de la licitación del tercer canal. No existe, para decirlo con toda claridad, nada que justifique que las opciones televisivas disponibles para casi 45 millones de personas sean tan solo dos y, menos todavía, que esa aspiración esté supeditada a los intereses meramente económicos de dos conglomerados que supuestamente defienden las bondades del mercado y los principios de la libre empresa.
En consecuencia, se debe insistir en la necesidad de que el proceso definido llegue a su conclusión sin más aplazamientos y sin que las artimañas de sus opositores triunfen. Ello permitirá el análisis objetivo de las propuestas presentadas, con la seguridad de que la seriedad que caracteriza a los tres aspirantes garantizará que el triunfador sea, realmente, el mejor. Los mecanismos establecidos, además, servirán para que el Estado reciba un monto importante de recursos, indispensable en estas épocas de estrechez fiscal. Pero, sobre todo, una conclusión exitosa asegurará que los televidentes del país tengan mayores opciones en un mundo en el cual las trapisondas no deberían detener las corrientes del progreso.
2 comentarios:
Ese proceso no tiene ni pies ni cabeza. Yo prefiero que se suspenda hasta que se aclaren las dudas de Prisa y Cisneros para garantizar la máxima transparencia
Esto es una verguenza, yo ya me hubiera salido de ese rollo... que aguante el que tienen los adjudicatarios...
Publicar un comentario