jueves, 18 de junio de 2009

Grameen, desarrollo económico desde abajo

Por Edgar Polo

El Heraldo, Barranquilla

Junio 18 de 2009


Muhammad Yunus, galardonado con el premio Nobel de Paz “por sus esfuerzos para incentivar el Desarrollo Económico y Social desde abajo” es el ejecutor del concepto de microcréditos para los pobres, modelo con el que ha probado que es posible acabar con la pobreza sin apelar a la manida Redistribución del Ingreso que tanto escozor causa en los círculos de poder económico y político.


El secreto del sistema de Yunus es abrir las puertas del sistema financiero a los más pobres de la sociedad, que de otra manera no tendrían jamás posibilidades de hacerlo. La cosa es simple, como el principal obstáculo para el crédito son las garantías para obtenerlo hasta el extremo que los bancos prestan plata a quien demuestra que no la necesita, Yunus ideó la garantía solidaria que consiste en que el microcrédito se concede a un grupo de hasta cinco personas, cada uno con su actividad productiva independiente. La clave está en la autoselección del grupo ya que todos responden por todos y cada uno.


Este sistema lo pusimos en práctica hace algunos años en la Cámara de Comercio de Santa Marta, cuando advertimos que en el comercio local existe un sistema diario de créditos que consiste en que, por ejemplo, a las 5 de la mañana le prestan 50 mil pesos a un vivandero del mercado, que revende la mano de plátanos, la totuma de tomates o el cucurucho de corozos, normalmente a precios bajos dado que su negocio es la rotación de inventario, a las tres de la tarde debe cancelar al prestamista 60 mil pesos. El costo del crédito es del 20% diario o del 7300% anual. ¿Habrase visto semejante grado de explotación? Pues bien, el sistema funcionó, no solo con grupos de economía de rebusque sino con Madres Cabeza de Familia que en Santa Marta comprende un 73% de los hogares del estrato uno y a quienes, adicionalmente, se le brindaba capacitación laboral. El resultado, recuperación total de los créditos y un efecto social importante, el grado de autoestima y respetabilidad logrado por los usuarios del sistema.


Muhammad Yunus, en su visita a Colombia, anunció el diseño de un plan de salud integral para los pobres fundamentado en el Grameen Bank o banco de los pobres que es la estructura base de su fantástico programa. El 96% de los clientes del banco son mujeres, a diferencia del resto del sistema financiero, la recuperación de cartera es del orden del 98.85% índice envidiable para cualquier operador del sector y la propiedad del banco es un 96% de los usuarios del sistema y un 4% restante del Estado. Es un banco de los pobres para los pobres. Tiene adicionalmente inversiones en sectores industriales y manufactureros que fortalecen en mayor medida la actividad microempresarial de los usuarios del crédito.


Un sistema de salud fundamentado en el modelo Grameen Bank debe ser absolutamente exitoso. Si el Gobierno aporta el capital semilla que debe ser su cuota parte accionaria y la nueva Grameen EPS maneja el situado fiscal correspondiente al Sisbén seguramente que los beneficios en materia de eficiencia y calidad en el servicio redundarán con creces a favor de los más necesitados. Habrá que estar pendiente para evitar que los intermediarios perniciosos, los politiqueros y quienes en la actualidad usufructúan fraudulentamente esos recursos se opongan al éxito de tan importante iniciativa.

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