Salud Hernández-Mora
El Tiempo, Bogotá
Agosto 16 de 2009
Si están en el trabajo de luchar por los secuestrados, misión para la cual obtuvieron miles de firmas, que se dediquen a eso. Lo que está fuera de lugar es arrogarse la representación de ciudadanos anónimos que rubricaron un documento que habla de canje, para ir por el continente haciendo lo que se les da la gana, con unas motivaciones políticas muy personales.
Me recuerda en cierto modo a la famosa sociedad civil de los tiempos de Maguncia. Un grupúsculo de señores y señoras se erigieron en la voz de millones de colombianos e hicieron de una misión puntual poco menos que una profesión. Pero, al menos, no fueron tan osados y solo se daban pantallazo cuando se abordaban temas del conflicto. Eso sí, hablaban en nombre de la "sociedad" como si fuesen el oráculo, cuando la sociedad apenas los conocía y, en muchos casos, ni querían ni sentían que esa gente interpretara su pensamiento.
Volviendo a los tiempos actuales, si ya resultó atrevido que los 'Colombianos y colombianas...' asistieran a uno de los insufribles Aló, Presidente dizque para recomponer las relaciones rotas, como si entre sus funciones figurara rendir pleitesía al tirano a cambio de que nos remita a su vasallo-embajador, peor fue aplaudirle su plan de desplegar sus venenosos tentáculos en nuestro país.
Hablaron de regar Colombia de Bases por
Chávez debe de estar feliz viendo cómo consigue a tanto tonto útil en esta patria. Porque lo que hizo Samper, dándoselas de inocente mediador, animando a alcaldes y gobernadores a puentear al Jefe del Estado, tiene bemoles. Nadie mejor que él conoce de sobra que, más que aportar, lo que iba era a entorpecer y abrir nuevas brechas. Y todo por recuperar imagen.
En fin, esperemos que el alcalde Samuel Moreno y el presidente del Polo, Jaime Dussán, otro que peregrinó a Caracas para hincar la rodilla ante el caudillo, no nos hagan la barrabasada de meternos en
Los hechos, en suma, muestran que la izquierda más extremista ha pasado de exigir la salida del Imperio gringo a buscar la manera de quedar bajo el manto del emperador bolivariano. El caso, parece ser, es tener un país con billete que nos guíe y ordene. Ya lo dijo Barack Obama el otro día cuando criticó "la hipocresía" de algunos (Chávez y compañía) que se pasaron la vida renegando del intervencionismo norteamericano en Latinoamérica, y ahora se quejan de que Washington no emplee su poderío militar para zanjar la crisis de Honduras y restituir a Manuel Zelaya.
NOTA. Grave error del Ministerio de Defensa al obstaculizar el trabajo de un equipo de Telesur el miércoles pasado en Palanquero. La libertad de expresión incluye a dicho canal, que está en su derecho de teñir los hechos del color chavista. No engañan a nadie y todo el mundo sabe qué esperar cuando sintonizan su señal. Confiemos en que no caigan aquí en la tentación de imitar en lo más mínimo al vecino, empeñado en silenciar voces discrepantes.
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