Por Saúl Hernández Bolivar
El Mundo, Medellín
Mayo 11 de 2009
Nos recuerda que, en 1950, Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur; y Honduras superior al de Singapur.
Hoy, Brasil tiene un ingreso per cápita de US$5.900 anuales contra US$20.000 de Corea; y Singapur ostenta un ingreso de US$32.500 anuales, mientras que Honduras se quedó en US$1.600 (Doing Business 2009).
“¿Qué hicimos mal?”, se pregunta Arias, nos preguntamos todos. “Para comenzar –dice–, tenemos una escolaridad de 7 años. (…) De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria”. En Colombia no puede ser distinto el panorama con esa multiplicación exponencial de las clases marginadas donde cada mujer tiene 6 ó 7 hijos de padres diferentes, desconocidos y ausentes.
Arias recalca que el enemigo de América Latina es la falta de educación, el analfabetismo, el hecho de “que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas”. Y como si se refiriera a las universidades públicas de Colombia, anota: “Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió”.
¿Acaso hay dudas de que América Latina está arrastrando el lastre del ajado comunismo y que Colombia mantiene grave riesgo de contagio? Mientras el Gobierno de Venezuela –y sus lacayos– asegura que la pobreza bajó de 43,9% en
Derrota a la pobreza, nos recuerda Arias, es la vivida por China tras la muerte de Mao y el ascenso del pragmatismo de Deng Xiaoping, con su máxima de que “enriquecerse es glorioso” y con su política del hijo único. “Desde el
Mientras China apoya su crecimiento invirtiendo en ciencia y tecnología y es el país que más ingenieros gradúa cada año (350.000), los cubanos están condenados a que Fidel se muera a ver si alguien los saca de ese comunismo hirsuto. En Bolivia, Evo Morales se acaba de declarar ‘marxista-leninista’, sin tener la más leve idea de con qué se come eso. Él no tiene petróleo para repartir dinero y comprar apoyo popular, y no hay que ser vidente para saber que su ingreso per cápita de US$1.260 no se va a incrementar mientras él esté en el poder, todo lo contrario.
Arias critica también la escasa inversión en salud y la falta de infraestructura: “…los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos…”. Y hace una revelación tétrica: “No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal”. Tiene razón, es que sin duda los errores han sido muchos y son más nuestros de lo que solemos reconocer.
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