Por Hernán González Rodríguez
El Colombiano, Medellín
Mayo 12 de 2009
Para consultar el artículo completo ingresar en Google: Robert L. Maginnis on Prohibition and Legalization of Drugs.
Primer mito. La cocaína y la marihuana son menos dañinas que el alcohol y el tabaco. Porque el alcohol y el tabaco tienen mayor impacto en la mortalidad en los Estados Unidos causada por los accidentes de tráfico, los asesinatos, los asaltos, las violaciones, los defectos en los no natos y demás crímenes violentos.
Comencemos por afirmar que por el solo hecho de tolerar algunas sustancias nocivas, no puede esto implicar la legalización de todas las demás. Se estima que tan sólo una de cada diez personas que consumen alcohol con alguna frecuencia termina como alcohólico. En cambio, el 75 por ciento de los consumidores ocasionales de cocaína, "crak" o de otras drogas fuertes terminan como adictos. La mezcla de marihuana y cocaína puede resultar fatal. La marihuana es más carcinógena que el cigarrillo y afecta más a los fetos que éste.
Segundo mito. La legalización de las drogas reduce la criminalidad. Los legalizadores creen que las mafias involucradas en el negocio desaparecen, los precios de las drogas caen, y los adictos cometen menos crímenes para sostener sus vicios. Las drogas baratas producirán más paranoia, más irritabilidad y más violencia. Un experto afirmó: "Si usted le suministra drogas gratis o baratas a un adicto, eso no lo convierte en un ciudadano responsable, en un buen padre o empleado".
Tercer mito. La legalización tiene sentido económico. Si se impiden las gigantescas utilidades de las mafias, pues nos permitiría esto crear un impuesto sobre las drogas para dedicarlo a la rehabilitación de los drogadictos. Nos permitiría ahorrarnos los costos exorbitantes de combatirlas sin éxito. Algunos expertos consideran que las pérdidas en la productividad y en la salud mental y física de la fuerza laboral, en los accidentes de trabajo, de tránsito, familiares... superarán ampliamente los ahorros aludidos. Los efectos físicos de fumar marihuana pueden durar hasta dos meses. Las nuevas variedades de marihuana son 10 veces más potentes que hace una generación.
Cuarto mito. Criminalizar las drogas equivale a prohibir el alcohol, política que ya fracasó. Falso, el estudio de Maginnis menciona estadísticas que aducen una reducción de los suicidios, los accidentes, las cirrosis, las psicosis y de los crímenes registrados a finales de la década de los años veinte cuando estuvo prohibido el alcohol en los Estados Unidos.
Quinto mito. Otras naciones han legalizado las drogas con éxito. El estudio citado reproduce estadísticas oficiales espantosas sobre el aumento de la adicción y de los crímenes en países como Holanda, Suecia, Suiza, Gran Bretaña... países que han experimentado o legalizado las drogas.
Sexto mito. La legalización de las drogas aporta beneficios a la salud en casos de cáncer, glaucoma, esclerosis múltiple y otras enfermedades. El estudio de Maginnis reproduce numerosos conceptos de profesores de
Séptimo mito. Legalicemos para reducir el número de adictos. La organización estadounidense, Familias en Acción, encontró que, durante la última década, en los 11 estados que han legalizado la marihuana, su uso se ha triplicado entre los adolescentes, duplicado entre los jóvenes profesionales y cuadruplicado entre los adultos mayores.
Octavo mito. La legalización hace parte del respeto a las libertades civiles. "Las personas no pueden ir a la cárcel por los daños que se causan a sí mismos". El argumento de los Carlos Gaviria de todo el mundo, "el libre desarrollo de la personalidad". Recordemos que no existen "derechos civiles" para perjudicar a la sociedad, las familias o a uno mismo. O sea, las madres a los fetos, los padres a los hijos y esposas, los conductores a sus pares, los trabajadores a sus empleadores...
1 comentario:
MARIHUANA O HACHÍS.
CALIFORNIA VS. CATALUÑA.
Rafael del Barco Carreras
18-08-09. Cuando leo artículos como el de EL CONFIDENCIAL de f. 15-08-09 se me ocurre que en lugar de CALIFORNIA podría leerse CATALUÑA, pero mi hipócrita país no admite verdades tan contundentes. El HACHÍS, prensada resina o polen de cannabis, con o sin la hoja, marihuana, para la sociedad barcelonesa es un producto “marginal” a ignorar.
FUMAR HIERBA PUEDE SALVAR A CALIFORNIA DE LA BANCARROTA, reza el título.
Está claro que más allá de recalcitrantes sembrando en terrazas y macetas, aquí no se produce, pero que CATALUÑA es el eje central, consumidor, gran mayorista y almacén, entre MARRUECOS (su producto estrella, la mitad de la producción mundial, con CASI UN MILLÓN de ocupados y cobertura de su deficientísima balanza exterior), el Sur Español y EUROPA, no me cabe la menor duda. ¿Cabe mejor justificación para la DELEGACIÓN, OFICINA DE REPRESENTACIÓN O EMBAJADA DE CATALUÑA EN MARRUECOS que toda la parafernalia secreta, inconfesable y de cobertura que conlleva el tráfico?
Conocí en La Modelo por los 80 desde viejos legionarios a traficantes. O en Gerona por los 90, con cueva, raíles y furgonetas para el desembarco en Lloret. Y ya en los 2000, quienes amparados por “coroneles” de la Guardia Civil, obviando las peligrosas costas andaluzas, directos al litoral catalán. Mínimo miles de kilos. Buques nodriza. Cientos de casos. Compartí celda o patio desde con el "cojo", llenando su pierna ortopédica, y recorriendo Europa en moto, hasta el carnicero con 1000 kilos en la trastienda. Sin olvidarme del camionero que juraba le detuvieron en el peligroso peaje de Martorell con más quilos de los citados en el sumario.
Pero no solo en La Modelo, Brians o Gerona… el movimiento legalizador y terapéutico californiano tiene aquí el mismo predicamento, y no seré yo que quite y ponga razón, cuando de ordenanza (repartiendo comida) en la enfermería de BRIANS observé la placidez de los terminales de SIDA. ¡Y cuidado, no fumo ni tabaco!
Mi contable mentalidad sumaba precios iniciales en KETAMA o por el Rif, en Barcelona, o ya en Lyon, París, Milán o Hamburgo, deduciendo que la pequeña de las drogas formaba parte de las “industrias” clave de mi Ciudad… y sumada a la COCAINA Y HEROÍNA (leer ¡si pueden y la CENSURA lo permite! en www.lagrancorrupcion.com “OP.TACOS” Y “COCAÍNA Y BCN”) sobrepasarían la del automóvil, sin alcanzar a la CONSTRUCCIÓN, quizá superada tras el estallido de la BURBUJA, y generando por sus márgenes y liquidez un gran efecto multiplicador. A tenor de los más de 5.000 presos en Cataluña (y las decenas de miles por la gran rotación de las pequeñas condenas por hachís) no es disparatado pensar que la nómina del inexistente epígrafe fiscal “drogas ilegales al menor y mayor” sobrepase los 50.000 individuos directos y varios cientos de miles mezclados consumidores y pequeños camellos. Una nómina muy especializada para que ningún turista se vaya sin la oportunidad del consumo y “recuerdo”, además de alcanzar cualquier rincón de EUROPA, incluidos colegios.
Como anillo al dedo el mail recibido hace un par de días referente a la Corrupción en Cataluña…
¿No será que Cataluña ya la tienen casi completamente controlada, los corruptos políticos, cada uno con su parcela de poder? Y desde España no se puede hacer nada contra este Paraíso de la Corrupción, con buenas relaciones con las mafias que lavan su dinero…
He de advertir que ni Marruecos, ni productores y traficantes, exceptuando los que cumplen condena, son partidarios de la legalización… se acabaría el gran negocio. Coinciden con todos los gobiernos, tan dados a prohibir… y rentabilizar prohibiciones. Y retorciendo el sentido del artículo sobre CALIFORNIA es probable que en Barcelona, sin legalizar, la DROGA, por desgracia, contribuya en un no valorado pero enorme porcentaje a PALIAR LA CRISIS. Clicar en “trafico de drogas en Barcelona” o “consumo de drogas en Barcelona”.
Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com
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